“Podemos confirmar que uno de los peores incendios de bosque nativo de los últimos veinte años ya está contenido”.
Dijo el gobernador de Chubut Ignacio Torres respecto al incendio que se desató desde el 5 de enero en la región.
Precipitaciones
De acuerdo con redacción rosario. Las precipitaciones en los últimos días en el noroeste de Chubut lograron aplacar los focos.
Torres destacó este jueves “el operativo inédito” de brigadistas, bomberos y voluntarios para contener el avance del fuego.
“La lluvia trajo alivio -dijo-, pero el verdadero reconocimiento es para nuestros brigadistas, bomberos y voluntarios que estuvieron en el frente desde el día uno combatiendo las llamas.
Y poniendo el cuerpo para garantizar la seguridad de todos los vecinos de la Cordillera”.
Ultimo tramo del operativo
El gobernador informó este jueves que durante el último tramo del operativo, un equipo de brigadistas fue helitransportado a la cabeza del incendio para realizar faja y trabajos con equipos de agua,.
Mientras que un segundo grupo trabajó desde la cola a la cabeza del foco, a través del flanco izquierdo, realizando en ambos casos tareas de apertura de línea y agua.
Junto a parte de su gabinete, el titular del Ejecutivo visitó también a vecinos de las zonas más perjudicadas para comenzar a diagramar las tareas de recuperación.
“En uno de los momentos más difíciles para todos los chubutenses, fueron nuestros brigadistas, bomberos y voluntarios los que hicieron posible que hoy el incendio esté contenido”.
Destacó también “el hermanamiento de todos los chubutenses” y el apoyo prestado por las provincias de Neuquén, Río Negro, Córdoba y Santiago del Estero desde el día uno.
En tanto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) divulgó en su página oficial imágenes satelitales del antes y el después de los arrasadores incendios en Chubut que afectaron unas 24 mil hectáreas.
Zonas incendiadas
La zona incendiada en esa provincia, que incluye al Parque Nacional Los Alerces y a las localidades de Epuyén, El Hoyo, Puerto Patriada y El Turbio.
Contempla bosques de especies nativas como cipreses, coihues y lengas, mezclados con pinos plantados hace más de 50 años para explotación forestal.
Este es uno de los primeros factores que explican el principio del fin para los árboles nativos.
Esta especie invasora no sólo tiene alta capacidad inflamable sino que, además, se potencia su expansión con las altas temperaturas ya que sus frutos, las piñas.
Necesitan condiciones como las actuales para abrir sus semillas. Incendios como los que se vienen desarrollando hace varias temporadas en la Patagonia dejan cientos de semillas por metro cuadrado listas para germinar.
Y comenzar a crecer, en lo que Javier Grosfeld, técnico superior del Conicet Patagonia Norte, calificó como un “caldo de cultivo para que los próximos incendios sean violentos”.




