Incendios en la cordillera: clima extremo complica el operativo.
La emergencia por los incendios forestales en la cordillera chubutense atraviesa uno de sus momentos más críticos, con condiciones climáticas que obligan a redefinir estrategias de combate de manera permanente. Ráfagas intensas, rotación constante del viento y una sequía extrema generan un escenario donde los avances logrados pueden revertirse en pocos minutos.
En diálogo radial, Laura Mirantes, coordinadora de la información de los incendios, describió un panorama de alta inestabilidad y riesgo operativo. Según #La17, la situación en Cholila y áreas bajo jurisdicción de Parques Nacionales exige decisiones minuto a minuto para resguardar tanto el bosque como la vida de quienes trabajan en el terreno.
Dos focos activos y riesgo de reactivación
Mirantes explicó que actualmente se trabaja sobre dos focos principales: uno en territorio de Parques Nacionales y otro en la zona que se había iniciado en Puerto Patriada, el cual había sido reportado con un 85% de contención. Sin embargo, aclaró que estar en etapa de contenido no implica que el incendio esté controlado.
“Un incendio puede volver a fase activa ante cambios bruscos del clima”, advirtió, remarcando que la rotación del viento y las ráfagas superiores a los 50 kilómetros por hora favorecieron la reactivación de frentes que se consideraban estables.
Limitaciones aéreas y repliegue de personal
Durante la mañana del domingo, las condiciones meteorológicas obligaron a restringir el uso de medios aéreos. Aunque la temperatura descendió algunos grados, la pérdida de visibilidad y la intensidad del viento volvieron riesgosa la operación. “Exponer a los pilotos podía terminar en una catástrofe aún peor”, señaló la coordinadora.
En tierra, cerca de 500 personas —entre brigadistas, bomberos, voluntarios y equipos logísticos— continúan trabajando. No obstante, en algunos sectores fue necesario replegar personal por razones de seguridad, ante un comportamiento del fuego cada vez más impredecible.
Daños materiales y evacuaciones preventivas
En cuanto a los daños registrados, Mirantes confirmó la pérdida de un galpón, aunque destacó que las viviendas cercanas a la zona de la exaldea pudieron ser protegidas. Algunas familias optaron por auto evacuarse cuando el fuego avanzó por sectores altos, con acompañamiento del personal de Protección Ciudadana.
El escenario también es complejo en el Parque Nacional Los Alerces, donde el fuego avanzó con orientación hacia Esquel. “Nos está quemando hacia atrás”, describió, subrayando que la planificación debe ajustarse de forma constante.




