Brasil y China coincidieron en fortalecer el multilateralismo y rechazar iniciativas que busquen reemplazar el rol de las Naciones Unidas
Los presidentes de Brasil y China, Luiz Inácio Lula da Silva y Xi Jinping, mantuvieron una extensa conversación en la que abordaron la coyuntura internacional y coincidieron en la necesidad de defender el rol central de las Naciones Unidas frente a iniciativas impulsadas por Estados Unidos. El diálogo se dio en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y debates sobre el multilateralismo.
Defensa del multilateralismo y la ONU
Durante el intercambio, Lula y Xi acordaron sostener a la ONU como eje del sistema internacional. Para el líder chino, en un escenario global “turbulento”, los países deben ubicarse “del lado correcto de la historia” y proteger la justicia, la igualdad y el derecho internacional. Desde Brasilia, Lula remarcó que ambas naciones tienen una responsabilidad clave en la defensa del multilateralismo, el libre comercio y la estabilidad global.
El Consejo de Paz propuesto por Estados Unidos
El diálogo se enfocó especialmente en la iniciativa del Consejo de Paz presentada por el presidente estadounidense Donald Trump durante el Foro Económico Mundial de Davos. El proyecto, que inicialmente buscaba delinear un futuro para la Franja de Gaza, fue ampliado por el propio Trump con la idea de crear un organismo que podría reemplazar funciones de la ONU.
Hasta el momento, ni Brasil ni China manifestaron su adhesión, al igual que varios líderes europeos. Según trascendió, solo un grupo reducido de países firmó la propuesta.
Objeciones y reacciones internacionales
Entre los puntos más cuestionados del plan figuran la presidencia vitalicia del organismo con poder de veto y el requisito de un aporte económico elevado para acceder a puestos permanentes. Estas condiciones despertaron reparos en distintas capitales. Rusia, por ejemplo, planteó su posible participación condicionada al uso de fondos congelados en Europa.
La postura crítica de Lula y Xi se suma a la de otros líderes globales que expresaron su preocupación por el impacto del proyecto sobre el orden internacional vigente.
Un frente diplomático más amplio
En los días previos, el mandatario brasileño también dialogó con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y con el primer ministro de India, Narendra Modi, con quienes coincidió en mantener distancia de la iniciativa estadounidense. En Europa, crecen las dudas, especialmente tras declaraciones de funcionarios que advierten sobre posibles consecuencias para la OTAN y la estabilidad regional.
Según Perfil, el consenso entre Brasil y China apunta a fortalecer las instituciones multilaterales existentes y evitar esquemas paralelos que debiliten el sistema internacional.
El acercamiento entre Lula y Xi Jinping refuerza un eje diplomático que apuesta por la ONU como pilar de la gobernanza global. En un mundo atravesado por conflictos y redefiniciones de poder, ambos líderes buscan sostener reglas comunes y mecanismos de cooperación frente a propuestas que generan resistencia y debate




