El intendente de Trelew, Gerardo Merino, confirmó la convocatoria a una reunión abierta con el sector comercial de la ciudad para abordar de manera directa los principales problemas que los afectan: la caída en las ventas, la presión impositiva y la inseguridad.
El encuentro, solicitado por los propios comerciantes, busca establecer un diálogo franco entre el municipio y los actores económicos locales para buscar soluciones conjuntas en un contexto económico complejo.
Una agenda urgente: ventas a la baja y presión fiscal
El eje central de la convocatoria será la preocupante situación que atraviesan los comercios locales. Merino reconoció abiertamente la «caída de ventas en el comercio local» como un diagnóstico extendido que requiere atención inmediata.
Frente a este escenario, el municipio adoptó una postura flexible respecto a los atrasos en el pago de impuestos, priorizando el diálogo y la búsqueda de acuerdos de pago por sobre las intimaciones automáticas. «La lógica no pasa por intimaciones automáticas, sino por abrir instancias de diálogo cuando la actividad se retrae», explicó el intendente, según La17.
Este enfoque se enmarca dentro de la política fiscal local, que incluye una alícuota del 2.5% en Ingresos Brutos —inferior a la de ciudades vecinas— y beneficios con descuentos de entre el 15% y 18% para contribuyentes al día.
Inseguridad y consenso fiscal: dos caras de un mismo problema
El segundo tema crucial de la reunión será la inseguridad, señalada por los comerciantes como un factor que impacta directamente en la actividad económica. El municipio propone abordar el tema con información concreta para identificar situaciones puntuales y coordinar respuestas efectivas. Este diálogo local se vincula con un acuerdo de mayor escala: el reciente consenso fiscal firmado entre la Provincia y los municipios.
Merino destacó la importancia de este pacto con el gobernador Ignacio Torres para establecer reglas comunes y previsibilidad, subrayando que municipios ordenados en sus finanzas, como Trelew, evitan trasladar tensiones financieras al gobierno provincial. Este orden se basa, según el intendente, en un control estricto del gasto, con una reducción de cargos políticos y contratos.
Un gobierno basado en datos y cercanía
La gestión de Merino busca fundamentar sus decisiones en información precisa. El municipio utiliza una «ventanilla única» para nuevos comercios, que no solo simplifica trámites, sino que provee datos valiosos sobre aperturas, cierres y consultas, permitiendo ajustar políticas de manera dinámica. «Estoy constantemente visitando los comercios, viendo cuántos abren, cuántos cierran», afirmó el intendente, remarcando su compromiso de ser el «primer receptor de reclamos sociales». Esta reunión con los comerciantes es la materialización de esa filosofía de gobierno: escuchar de primera mano, ordenar los problemas y construir respuestas desde la administración más cercana al vecino.




