La NASA ha dado un paso fundamental hacia el regreso del ser humano a la Luna. Este sábado 17 de enero, el gigantesco cohete SLS (Space Launch System) y la nave Orion, que conforman la misión Artemis II, completaron su traslado a la plataforma de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy de Florida.
Este movimiento marca el inicio de la fase final de pruebas antes del histórico despegue, programado para una ventana entre febrero y abril de este año, que enviará a cuatro astronautas a orbitar la Luna por primera vez en más de 50 años.
Un viaje monumental: 12 horas y 6.5 km hacia el futuro de la exploración lunar
El traslado fue una operación de precisión y escala épica. El conjunto de 98 metros de altura fue extraído lentamente del Edificio de Ensamblaje de Vehículos y transportado sobre un enorme crawler-transporter a lo largo de 6.5 kilómetros hasta la Plataforma de Lanzamiento 39B. Esta plataforma tiene un profundo significado histórico, ya que fue utilizada por las misiones Apolo y los transbordadores espaciales. La maniobra, que duró aproximadamente 12 horas, fue presenciada por miles de trabajadores del centro espacial y sus familias, así como por el nuevo administrador de la NASA y la tripulación de Artemis II, según DW.
Este hito operativo es crucial. Ahora, los ingenieros realizarán una serie de pruebas de sistemas integrados en la plataforma para verificar que todo funcione correctamente antes de proceder al lanzamiento. El éxito de estas pruebas será la llave que abra la puerta al próximo gran salto.




