Estados Unidos hundió un buque iraní: reportan más de 100 muertos.
En un suceso que ha conmocionado el escenario geopolítico global, el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, confirmó el hundimiento de una fragata perteneciente a la Armada de Irán. El ataque, ejecutado mediante un torpedo lanzado por fuerzas norteamericanas, se produjo en aguas internacionales frente a la costa de Sri Lanka. Este incidente marca una escalada sin precedentes en las tensiones militares entre ambas potencias, situando al Océano Índico como el nuevo epicentro de una crisis de repercusiones impredecibles.
El navío siniestrado ha sido identificado como la fragata IRIS Dena. Según Canal 12 Web, el buque de guerra habría sido blanco de un ataque submarino mientras navegaba fuera de las aguas territoriales de Sri Lanka. La información, que inicialmente fue difundida por la agencia china Xinhua y replicada por la Agencia Noticias Argentinas, sostiene que el impacto directo provocó el hundimiento inmediato de la embarcación, dejando un saldo trágico de víctimas y desaparecidos que mantiene en vilo a la comunidad internacional.
Operativo de rescate y saldo de víctimas en el Océano Índico
Fuentes de la Armada de Sri Lanka informaron que al menos 180 tripulantes se encontraban a bordo de la fragata al momento de recibir el impacto. Tras una llamada de auxilio desesperada, las autoridades locales activaron un protocolo de búsqueda y rescate de emergencia en la zona del desastre. Hasta el momento, el reporte oficial es el siguiente:
-
Fallecidos y desaparecidos: Al menos 100 personas.
-
Rescatados con vida: 35 tripulantes.
-
Hospitalizados: Los sobrevivientes fueron trasladados al Hospital Universitario Karapitiya, en la ciudad de Galle.
Repercusiones internacionales y el contexto de la ofensiva
El ataque ocurre en un momento de extrema sensibilidad, coincidiendo con anuncios previos de intensificación de ofensivas en la región. El ministro de Relaciones Exteriores de Sri Lanka, Vijitha Herath, aclaró que, aunque el incidente ocurrió fuera de su jurisdicción territorial, la prioridad actual de su país es la asistencia humanitaria y la búsqueda de posibles sobrevivientes entre los tripulantes que aún no han sido localizados en alta mar.
La comunidad internacional observa con alarma este enfrentamiento directo. El hundimiento de la IRIS Dena no solo representa una pérdida material y humana significativa para Teherán, sino que también pone a prueba los límites de la diplomacia mundial. Mientras Estados Unidos reafirma su postura de fuerza a través del secretario Hegseth, se aguarda por la respuesta oficial del gobierno iraní, en un tablero donde cualquier movimiento en falso podría desencadenar un conflicto de escala mayor.




