El acceso quedó restringido por seguridad y el Municipio activó un esquema especial para sacar animales. Durante la semana retiraron más 120, pero advierten que todavía quedan muchos en la zona.
El cierre del acceso a Sismográfica marcó un giro operativo que impacta de lleno en quienes intentaban volver a buscar pertenencias y, sobre todo, en el rescate de animales. Por razones de seguridad ya no permiten que la gente suba, y ese límite obligó a reorganizar el trabajo en el lugar. Desde entonces, la tarea quedó concentrada en equipos autorizados y bajo protocolos estrictos.
En ese marco, el Municipio mantiene un despliegue conjunto con Defensa Civil y organizaciones proteccionistas para retirar animales que permanecen en el área. “Hasta el momento rescatamos aproximadamente 90 perros y 30 gatos, pero aún faltan muchos más”, indicó Miguel Gómez, secretario de Control Urbano y Operativo. El dato dimensiona el alcance del operativo, pero también deja en claro que el problema todavía no se cerró. De acuerdo con LA17.
El trabajo no se desarrolla de manera lineal ni sencilla, ya que el comportamiento de los animales condiciona cada intervención. “Los animales están muy nerviosos, asustados, muchos no se dejan tocar”, explicó Gómez, al describir el escenario con el que se encuentran los rescatistas. Esa reacción obliga a ajustar tiempos y métodos, incluso cuando la urgencia empuja a acelerar.
Por ese motivo, el operativo incorpora herramientas específicas y una lógica de avance medida. “Por eso se trabaja con trampas y con mucha precaución”, sostuvo el funcionario, al detallar cómo se adaptan las tareas para evitar riesgos tanto para los animales como para las personas que intervienen. La prioridad pasa por minimizar el estrés y evitar incidentes en un contexto complejo.
Las intervenciones no dependen solo de la voluntad de los equipos, sino también de factores externos que definen cuándo se puede ingresar. Gómez confirmó que los rescatistas solo acceden cuando las condiciones lo permiten, una aclaración que refuerza la idea de un trabajo condicionado por la seguridad. Cada ingreso se evalúa caso por caso, sin margen para improvisaciones.
En el terreno participan agrupaciones proteccionistas que aportan experiencia y logística. Conciencia Activa y Bajo el Mismo Cielo forman parte del esquema de rescate, integradas a un protocolo común que ordena roles y procedimientos. Esa articulación busca sostener un ritmo de trabajo constante sin exponer a quienes participan.
La restricción de acceso generó también un cambio para los vecinos que aún esperaban recuperar objetos personales. Con el cierre definitivo al ingreso particular, la prioridad quedó puesta en el rescate animal, mientras se mantiene el control del área para evitar nuevos riesgos. El operativo especial aparece así como la única vía posible para intervenir en la zona.
Desde el Municipio remarcan que el foco en Sismográfica no paraliza el resto de las tareas habituales. Gómez aclaró que las áreas que dependen de la Secretaría continúan funcionando con normalidad, con operativos activos en distintos puntos de la ciudad. Esa aclaración apunta a despejar dudas sobre una eventual afectación general del servicio.




