Alerta en Comodoro: el riesgo de lluvias sobre un suelo fracturado.
La situación en el barrio Sismográfica de Comodoro Rivadavia sigue siendo de extrema fragilidad. Tras el desplazamiento masivo del cerro Hermitte, la aparición de nuevas grietas en el terreno ha encendido las alarmas de los especialistas. En un contexto donde el suelo aún no ha encontrado su estado de reposo, el pronóstico de precipitaciones para las próximas horas se convierte en una amenaza directa para la estabilidad de la zona, obligando a suspender las tareas de recuperación de pertenencias de los vecinos damnificados.
Nuevas fracturas obligan a suspender los operativos
Durante las últimas horas, se detectaron «pequeños reacomodamientos» y la apertura de nuevas fisuras, especialmente en el sector oeste de la zona sismográfica. Estos movimientos ocurrieron en puntos donde el personal municipal realizaba intervenciones para facilitar el ingreso controlado de las familias. Ante el peligro inminente de derrumbes, los técnicos decidieron interrumpir las maniobras para resguardar la vida de los civiles y operarios.
El geólogo José Paredes explicó que estas fracturas eran esperables debido a la magnitud del colapso inicial, pero requieren un monitoreo exhaustivo. Según ADNSUR, se debe determinar si estas fisuras son meramente superficiales o si indican una reactivación de los planos de deslizamiento más profundos del cerro. Por este motivo, el acceso al área permanecerá cerrado hasta que nuevas inspecciones oculares confirmen condiciones de seguridad mínimas.
El peligro del agua: lubricación y peso adicional en el cerro
La principal preocupación del equipo técnico radica en el impacto que tendrá el agua sobre una estructura interna que Paredes describió como «muy rota». El líquido actúa como un lubricante en las capas de arcilla y lodo que conforman la base de la montaña, además de sumar un peso extra a una masa de tierra que ya se encuentra inestable. El geólogo fue categórico al afirmar que, en estas circunstancias, «cualquier cantidad de agua genera preocupaciones».
Aunque no se conoce con exactitud la intensidad de las lluvias previstas por el Servicio Meteorológico Nacional, la sola posibilidad de humedad filtrándose por las grietas abiertas ha llevado a la suspensión de todas las actividades en los sectores afectados. La infiltración hídrica es uno de los desencadenantes más comunes de nuevos desprendimientos, por lo que la prevención se ha vuelto la prioridad absoluta antes de que el frente de mal tiempo golpee la ciudad costera.
Un proceso dinámico de asentamiento de la tierra
Pese al clima de tensión, Paredes aclaró que los movimientos registrados este miércoles forman parte de un proceso natural de asentamiento de la masa desplazada. En términos técnicos, estos reacomodamientos se consideran de escala menor, aunque el mapa de riesgo se mantiene dinámico. Las próximas 24 horas serán determinantes para observar cómo responde el cerro Hermitte ante el ingreso de agua y si las fracturas actuales tienden a ensancharse.
Una vez que pase el evento climático, los geólogos realizarán un nuevo relevamiento para verificar la estabilidad de las áreas intervenidas. Por el momento, la cautela es la norma y los vecinos deberán esperar a que el terreno logre absorber la humedad sin registrar nuevos desplazamientos significativos antes de intentar recuperar sus bienes.




