Alquileres y Cerro Hermitte: qué pasa con los contratos tras el desastre.
El desplazamiento del cerro Hermitte en Comodoro Rivadavia no solo ha generado una catástrofe geográfica, sino también un complejo escenario legal para cientos de damnificados. Entre las familias que perdieron su hogar, muchas se encontraban bajo regímenes de locación, lo que despertó una ola de dudas sobre la continuidad de los pagos y las obligaciones contractuales. Expertos del sector inmobiliario local aclararon que, ante la magnitud del desastre natural, la normativa vigente ampara a los inquilinos, brindando certezas en medio de la crisis.
Extinción automática del contrato por fuerza mayor
La principal preocupación de quienes alquilaban en los barrios Sismográfica o Médanos es si deben afrontar costos adicionales o trámites burocráticos para rescindir sus acuerdos. Al respecto, el corredor inmobiliario Rodrigo Sánchez explicó que la legislación argentina es tajante: ante un desastre natural que torna inhabitable la propiedad, el vínculo contractual se rompe de forma inmediata.
Según ADNSUR, el contrato deja de existir en el preciso momento en que ocurre el evento, sin necesidad de esperar plazos o realizar negociaciones previas. Esta extinción automática busca proteger a las partes frente a una situación de fuerza mayor que escapa a cualquier previsión humana, permitiendo que las familias se concentren en su reubicación sin el peso de una deuda por una vivienda que ya no pueden ocupar.
El respaldo del Código Civil y Comercial de la Nación
La base jurídica que sostiene esta situación se encuentra en el artículo 1204 del Código Civil y Comercial. Dicho apartado establece que la locación se extingue si el bien alquilado se vuelve inutilizable por un hecho imprevisible. Al ser el desplazamiento del cerro Hermitte un fenómeno natural de este tipo, la ley exime al inquilino de seguir pagando el canon locativo y, en paralelo, libera al propietario de la obligación de garantizar el uso del inmueble.
Un punto fundamental que deben conocer los afectados es que, al tratarse de un caso de fuerza mayor, no corresponden indemnizaciones de ninguna de las partes. Ni el dueño puede exigir el pago de los meses restantes de contrato, ni el locatario puede demandar compensaciones por la pérdida de la vivienda. Se trata de un punto final definitivo a la relación jurídica, provocado por un agente externo e inevitable.
Recomendaciones para propietarios e inquilinos damnificados
Aunque la ley opera de pleno derecho, desde el sector inmobiliario sugieren formalizar la situación una vez superada la urgencia. Dejar constancia del cese del contrato mediante una notificación simple o un acta puede evitar malentendidos futuros, aunque no es un requisito para que la extinción tenga validez legal.
En un Comodoro Rivadavia marcado por el desarraigo y la emergencia habitacional, conocer estos derechos es vital para evitar cargas económicas adicionales. La prioridad actual de las autoridades y los organismos de asistencia es facilitar el acceso a nuevos hogares, mientras la comunidad legal y técnica continúa evaluando el impacto de un cerro que, según las últimas mediciones, aún presenta riesgos de inestabilidad urbana.




