Honor y memoria: Puerto Madryn recordó a sus 25 bomberos mártires.
A 32 años de la mayor tragedia sufrida por un cuerpo de servidores públicos en el país, la ciudad de Puerto Madryn se vistió de luto y respeto para rendir tributo a los jóvenes brigadistas que perdieron la vida en cumplimiento del deber. En un acto cargado de emoción, autoridades de la institución y sobrevivientes acompañaron a las familias en una jornada dedicada a mantener viva la llama de quienes entregaron todo por su comunidad. El homenaje no solo sirvió para el recuerdo, sino para reafirmar el valor del voluntariado en tiempos de emergencia.
Un discurso conmovido para los familiares y la institución
El presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn, Enzo Giulietti, fue el encargado de encabezar el acto central. El cabo primero, visiblemente emocionado, dirigió palabras directas a los familiares de los 25 bomberos caídos, reconociendo el vacío irreparable que dejó aquel fatídico incendio, pero resaltando el legado de coraje que hoy define al cuartel madrynense. Durante su alocución, se explayó sobre lo que significa ser miembro de esta entidad que, tras el dolor, logró reconstruirse con profesionalismo.
Según Radio Chubut, el homenaje se centró en la figura de los mártires como un pilar fundamental de la identidad local. Giulietti hizo hincapié en la responsabilidad que le toca cumplir hoy al frente de la asociación, agradeciendo profundamente la entereza de los padres, hermanos e hijos que año tras año acompañan la ceremonia oficial, transformando el luto en un reconocimiento colectivo a la vocación de servicio.
Paralelismo con la actualidad y el combate en la Cordillera
En un tramo destacado de su intervención, Giulietti trazó un paralelismo necesario entre el sacrificio de hace tres décadas y los desafíos que enfrentan los bomberos hoy. Recordó que la labor del voluntario es una entrega constante y resaltó la destacada presencia de las dotaciones de Puerto Madryn y de toda la provincia en el actual combate contra los incendios que azotan la región de la Cordillera.
La labor incansable de quienes hoy arriesgan su vida en los bosques andinos fue vinculada directamente con el espíritu de los 25 mártires de 1994. Para Giulietti, la mejor forma de honrar a los caídos es mantener el nivel de compromiso y solidaridad que la institución demuestra en cada emergencia forestal o urbana. El cierre del evento fue un renovado compromiso de gratitud y protección hacia quienes visten el uniforme, asegurando que el sacrificio de los bomberos caídos jamás caerá en el olvido.




