Alivio en Los Alerces: llega la lluvia tras días de incendios activos.
La situación crítica en el Parque Nacional Los Alerces ha recibido un respiro esperado. Tras jornadas de temperaturas extremas y un avance preocupante de las llamas hacia zonas pobladas, las condiciones meteorológicas han comenzado a cambiar este jueves. Aunque el fuego permanece activo y ha forzado medidas drásticas de seguridad, la aparición de las primeras precipitaciones después del mediodía renueva las esperanzas de los equipos de brigadistas que combaten el siniestro en el terreno.
El impacto de las precipitaciones y el descenso térmico
La mañana del jueves comenzó con una tensa calma en la zona de Villa Lago Rivadavia, donde el fuego avanzaba con peligro inminente, obligando a las autoridades a realizar evacuaciones preventivas para resguardar la vida de los residentes. El panorama era complejo debido a la imposibilidad de operar plenamente con medios aéreos bajo condiciones de calor intenso y baja humedad.
Según El Chubut, el subdirector de la Agencia Federal de Emergencias, Ignacio Cabello, confirmó que, si bien inicialmente las lluvias fueron leves, el fenómeno se intensificó durante el transcurso de la tarde. Este cambio climático no solo ayuda a humedecer el material combustible fino, sino que ha provocado un descenso en las temperaturas en comparación con los picos registrados el miércoles, otorgando una ventana de oportunidad crucial para los trabajadores de tierra.
Estrategia de combate y uso de medios aéreos
La llegada del agua es fundamental para que el personal de emergencia pueda ejecutar un trabajo óptimo. Cabello explicó que para combatir incendios de esta magnitud se requiere una combinación de factores climáticos que permitan desplegar una estrategia efectiva. La visibilidad y la disminución del viento son claves para que los aviones hidrantes y helicópteros puedan operar con precisión, enfriando los puntos más calientes del perímetro.
«Esperamos que la lluvia nos dé la posibilidad de poder trabajar», había manifestado el funcionario antes de que se concretara el cambio en el tiempo. La prioridad de las próximas horas será aprovechar este alivio hídrico para contener los frentes que amenazan la infraestructura de la Villa y consolidar las líneas de defensa antes de que las temperaturas vuelvan a subir. El monitoreo en el Parque Nacional Los Alerces sigue siendo permanente, dado que la profundidad del fuego en la vegetación autóctona requiere de una lluvia persistente para ser sofocado por completo.




