InBiEs resguarda equipos científicos ante el avance del fuego.
La voracidad de los incendios forestales en la cordillera chubutense ha obligado a la comunidad científica a tomar medidas drásticas para proteger años de investigación. Ante el desplazamiento del foco ígneo desde el Parque Nacional Los Alerces hacia el norte del cordón Rivadavia, investigadores del Instituto de Biotecnología Esquel (InBiEs) ejecutaron un operativo de evacuación de tecnología de alta precisión.
La maniobra, realizada en el área estratégica de Huemules, busca evitar la pérdida de instrumental costoso y, fundamentalmente, despejar la zona para que las brigadas de combate puedan operar sin obstáculos en un terreno de extrema complejidad.
Operativo preventivo en la zona de Alto Río Percy
El avance de las llamas hacia el valle y las laderas con orientación Este ha generado un escenario crítico debido a la dificultad de acceso y la densidad de la vegetación. Según Canal 4 Esquel, la decisión de retirar los equipos se tomó para priorizar la seguridad del personal y no interferir con los servicios de manejo del fuego que trabajan intensamente en la zona de Alto Río Percy. El equipo del InBiEs, que depende de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, se internó en la Unidad Demostrativa Forestal Huemules Norte para desmantelar estaciones de monitoreo antes de que el fuego alcanzara los sectores de estudio.
Las tareas consistieron en el retiro de sensores atmosféricos, dendrómetros electrónicos (loggers) —que miden el crecimiento y estrés hídrico de los árboles—, cámaras de seguridad biológica y bancos de baterías. Este equipamiento es vital para el seguimiento del estado del bosque de lenga, una especie clave para el ecosistema patagónico que hoy se encuentra bajo amenaza directa por el comportamiento extremo de los siniestros.
El impacto del cambio climático en la investigación forestal
Desde el instituto expresaron que la intención es reinstalar los dispositivos una vez que el peligro cese, aunque reconocen que la situación actual marca un punto de inflexión. El comportamiento del fuego en esta temporada ha mostrado patrones inéditos que los científicos vinculan directamente con el cambio climático. Estos eventos extremos requieren, según los expertos, una mayor generación de conocimiento y el diseño de estrategias de mediano y largo plazo que trasciendan la emergencia inmediata.
Los investigadores sostuvieron que esta crisis ambiental tendrá un impacto profundo no solo en los registros científicos, sino también en el plano social y económico de la región. La pérdida de biomasa y la alteración de los ciclos naturales obligan a repensar la gestión del territorio frente a un clima cada vez más hostil. Por el momento, la prioridad absoluta es el resguardo de la vida y de las herramientas que permitirán, en un futuro cercano, analizar las consecuencias de este desastre y planificar la restauración de los bosques nativos.




