Venezuela libera al argentino Gustavo Rivara tras detención arbitraria.
En un giro diplomático de relevancia para la administración de Javier Milei, el Gobierno argentino confirmó este lunes la liberación de Gustavo Gabriel Rivara, quien permanecía privado de su libertad en Venezuela bajo condiciones calificadas como ilegales por la Cancillería. El ciudadano argentino, oriundo de Castelar, se encontraba recluido en uno de los centros de detención más cuestionados del país caribeño, en un contexto de creciente tensión entre Buenos Aires y Caracas por la situación de los derechos humanos y la seguridad de los ciudadanos extranjeros en territorio venezolano.
Asistencia en Colombia y detalles de su cautiverio
La noticia fue comunicada oficialmente por el canciller Pablo Quirno, quien detalló que Rivara ya se encuentra bajo resguardo diplomático. El funcionario explicó que el ciudadano se presentó en la Embajada de la República Argentina en Colombia, donde recibió asistencia inmediata y la emisión de su documentación personal.
Según Infobae, Rivara habría permanecido en el centro de detención El Helicoide sin que se le imputaran cargos formales ni se iniciara un proceso judicial público, lo que motivó que su caso fuera catalogado internacionalmente como una detención arbitraria.
Antes de su liberación, diversos organismos de derechos humanos habían alertado sobre el estado de salud del bonaerense. Reportes provenientes de Venezuela indicaban que Rivara presentaba un marcado «deterioro psicosocial» producto de la incomunicación prolongada. Con formación en teología y antecedentes de viajes por la región, el hombre de 52 años había sido objeto de especulaciones tras perderse contacto total con su entorno, hasta que el Gobierno argentino logró confirmar su identidad y ubicación exacta hace apenas unos días.
Exigencia por Nahuel Gallo y Germán Giuliani
A pesar de la satisfacción por el regreso de Rivara, la Cancillería argentina mantuvo un tono de firme reclamo hacia el régimen venezolano. «El Gobierno argentino exige una vez más al régimen venezolano la inmediata liberación de Nahuel Gallo y Germán Giuliani, quienes continúan ilegalmente detenidos», sentenció Quirno. La situación de estos ciudadanos es alarmante: Giuliani, un abogado padre de tres hijos, llegó a grabar un video —difundido recientemente— donde expresaba temor por su vida tras ser acusado de terrorismo y mercenarismo sin pruebas fehacientes.
Por otro lado, el caso de Nahuel Gallo, suboficial de Gendarmería Nacional, reviste una gravedad institucional particular. Gallo fue interceptado en la frontera colombo-venezolana en diciembre de 2024 mientras intentaba reencontrarse con su familia. Actualmente, se encontraría alojado en El Rodeo 1, un centro que sobrevivientes y ONG han descrito como un espacio de control absoluto y tormentos. La senadora Patricia Bullrich también se pronunció al respecto, celebrando la libertad de Rivara pero advirtiendo: «¡Gustavo vuelve a casa! Una noticia que nos alegra… Aún falta y tienen que ser todos».
Contexto de los argentinos detenidos y desaparecidos
La lista de afectados por las políticas de detención del chavismo incluye también al empresario Roberto Baldo y su esposa, Montserrat Espinosa Irbern, dueños de una pizzería en Caracas, quienes fueron arrestados por presuntos agentes de inteligencia a finales de 2024. Estos casos forman parte de un patrón de desapariciones forzadas temporales y detenciones sin debido proceso que la República Argentina continúa denunciando ante organismos internacionales.
La liberación de Rivara marca un precedente importante para la diplomacia argentina en su intento por rescatar a sus ciudadanos de lo que consideran centros clandestinos de detención. No obstante, mientras Nahuel Gallo y Germán Giuliani permanezcan en centros como El Rodeo o Yare II, el conflicto diplomático entre ambos países seguirá en su punto más crítico, con Argentina exigiendo el respeto irrestricto a los derechos de sus nacionales en el exterior.




