Horror en Esquel: rescatan perros desnutridos y hallan uno muerto.
Una escena de extrema crueldad conmocionó a los vecinos del barrio Lennart Englund en las últimas horas. Tras una denuncia por abandono, la Policía de Chubut encabezó un allanamiento en un domicilio particular donde se constató el padecimiento de varios animales. El operativo, que contó con la participación de diversas fuerzas de seguridad y organismos municipales, reveló el estado de vulnerabilidad absoluta en el que se encontraban los canes, encendiendo nuevamente las alarmas sobre la necesidad de aplicar con rigor las leyes de protección animal en la ciudad.
Intervención policial y el triste hallazgo en el barrio Englund
El procedimiento se llevó a cabo en una vivienda de la calle Costanera, bajo la orden del juez penal de turno. Participaron efectivos de la Comisaría Segunda de Esquel, Criminalística, personal de Bromatología y la división Canes de Trevelin. Según EQS Notas, al ingresar al predio, las autoridades se toparon con tres perros que permanecían atados a un poste, carentes de agua y alimento, y con signos evidentes de desnutrición avanzada.
La situación alcanzó su punto más dramático cuando, durante la inspección del terreno, los uniformados localizaron el cadáver de un cuarto perro dentro de una zanja. La segunda jefa de la Unidad Regional Esquel, Carolina Pauli, confirmó que los tres sobrevivientes fueron retirados del lugar de manera inmediata para recibir asistencia veterinaria urgente, mientras que la Fiscalía inició una investigación penal para determinar la responsabilidad de los moradores.
La crueldad animal como indicador de violencia social
Desde la coordinación de Fauna Urbana Municipal, a cargo de Patricia Giacobone, se enfatizó que el maltrato animal no es solo una omisión de cuidados, sino un delito penado por la ley. «El maltrato animal se define como cualquier acción u omisión que cause sufrimiento, dolor o estrés innecesario a un animal», recordaron desde las áreas técnicas, resaltando que estos actos de crueldad suelen ser indicadores de una mayor propensión a la violencia interpersonal en el tejido social.
Reconocer a los animales como seres sintientes es el pilar para evitar estos escenarios de horror. El cuidado responsable implica proveer alimentación adecuada, refugio contra el clima y atención médica regular. En casos de confinamiento extremo o aislamiento, como el detectado en la calle Costanera, los animales sufren daños psicológicos profundos que requieren largos procesos de rehabilitación.
Denuncia y compromiso contra el abandono
Este caso en Esquel refuerza la importancia de la participación ciudadana para frenar la tortura silenciosa en domicilios privados. Las autoridades instan a la comunidad a no ser testigos pasivos de la desidia. Cualquier persona que presencie actos de violencia física, encierro en condiciones insalubres o abandono puede realizar la denuncia correspondiente en la comisaría más cercana o en las fiscalías locales. La salud y el trato hacia los más vulnerables son, en última instancia, un reflejo de la compasión y civilidad de toda la sociedad.




