Un empate interno trasladó la decisión al Concejo Deliberante. Mientras se espera la sesión, el Tribunal expuso una agenda con reordenamiento barrial y mayor cobertura vecinal.
La definición de la presidencia del Tribunal Electoral Municipal de Puerto Madryn salió del ámbito del propio organismo y quedó en manos del Concejo Deliberante, luego de un empate que bloqueó la designación anual de autoridades. El desenlace no es inmediato y se resolverá en una próxima sesión, según el procedimiento vigente.
La situación se produjo en la primera reunión ordinaria del año, instancia en la que el Tribunal elige a sus autoridades. Alejandra Concina explicó al móvil de #LA17, que dos postulaciones obtuvieron el mismo respaldo y activaron el mecanismo previsto por la normativa local. “Hubo un empate y en el caso de empate está previsto por la ordenanza 81.15 que lo resuelve el Concejo Deliberante”, señaló.
Con la resolución administrativa ya emitida, el expediente fue elevado al Concejo, que deberá tratarlo en sesión. Concina anticipó que “esto no va a ser mañana, sino la próxima semana”, ya que el cuerpo legislativo también se encuentra abocado a la conformación de sus comisiones. El escenario abre un compás de espera institucional sin alterar, por ahora, el funcionamiento cotidiano del Tribunal. De acuerdo con LA17.
Más allá de la conducción, la vicepresidenta puso el foco en la agenda de trabajo desarrollada durante el último período. “Lo importante, más allá de quién finalmente conduzca el tribunal, es cuál es la agenda de trabajo que hemos venido llevando adelante”, afirmó, al describir un proceso de regularización de autoridades vecinales en distintos barrios de la ciudad.
Ese proceso dejó números concretos: al asumir la actual gestión, apenas el 20% de las vecinales estaba en funciones, mientras que al cierre del año pasado se alcanzó el 80% de autoridades vigentes. “La verdad que se ha hecho un trabajo arduo”, resumió Concina, al referirse a la tarea de normalización y acompañamiento institucional.
En paralelo, el Tribunal avanzó en un estudio integral de los barrios para evaluar posibles ajustes territoriales. El relevamiento incluyó superficie, densidad y capacidad de respuesta de las comisiones vecinales, con el objetivo de adecuar la organización a las transformaciones urbanas recientes.
La propuesta de subdivisión surgió a partir de una nota presentada por la presidencia de la vecinal y fue trabajada junto al Tribunal durante la elaboración del informe técnico. “Todas las partes están de acuerdo en que eso debe ser así, que debe haber una división”, indicó, al confirmar el consenso alcanzado.
Con el expediente ya ingresado, el Tribunal deberá ahora expedirse formalmente para que el Consejo Deliberante avance con la resolución definitiva. Mientras tanto, la definición de la presidencia y el rediseño territorial conviven en una misma agenda, que combina procedimiento institucional y reorganización barrial con impacto directo en la vida cotidiana de los vecinos.




