El triunfo ante Gimnasia de Chivilcoy dejó mucho más que la clasificación: el debut goleador de Adam Bareiro, la recuperación de Lucas Janson y la gran actuación de Malcom Braida ilusionan al cuerpo técnico de cara a los próximos desafíos.
La victoria de Boca frente a Gimnasia de Chivilcoy por los 32avos de final de la Copa Argentinadejó varias conclusiones positivas en el cuerpo técnico de Claudio Úbeda. El «Sifón» utilizó un equipo alternativo teniendo en cuenta la calidad del rival y la sucesión de partidos, y obtuvo un panorama más claro acerca de cómo está el plantel.
Según TyC, el rendimiento de varios futbolistas que no venían sumando minutos con asiduidad encendió una luz de esperanza en el CT xeneize.
Bareiro, el hombre de los dos goles: debut soñado
El que se llevó todos los flashes fue Adam Bareiro, quien convirtió dos goles en su debut, tras acumular apenas un puñado de entrenamientos con sus nuevos compañeros. Su actuación frente al conjunto chivilcoyano prácticamente le aseguró un lugar en el once para el duelo frente a Gimnasia de Mendoza del próximo sábado en La Bombonera.
El paraguayo mostró olfato goleador, presencia en el área y una conexión rápida con sus compañeros que ilusiona a todo el mundo Boca.
El sector izquierdo explotó: Braida y Janson, figuras
El sector izquierdo también dejó una muy buena imagen en el cuerpo técnico. Malcom Braida aprobó en su primer partido como lateral, función que supo cumplir en San Lorenzo. El rival, que pasó la mayor parte del partido replegado en su campo, le permitió desplegar sus cualidades ofensivas y prácticamente no lo exigió en el apartado defensivo, quizás su aspecto más flojo. En la segunda etapa tuvo un remate en el palo que, de haber entrado, hubiese sido su primer tanto con la camiseta de Boca.
Lucas Janson, que jugó como extremo por aquel sector, también causó una grata impresión. Movedizo, participativo y criterioso, fue una de las figuras del Boca alternativo. Fue partícipe necesario del primer gol y generó varias ocasiones que por poco no se concretaron. Pese a que todavía le falta para ser titular, empieza a escalar en la consideración del entrenador que hasta hace algunos meses ni lo tenía en cuenta.
La zaga y el mediocampo también respondieron
La zaga Figal-Pellegrino también fue ponderada por Claudio Úbeda. Ambos estuvieron muy criteriosos con la pelota en un partido que requería eso, y el surgido de las inferiores de Platense asistió con un gran centro a Bareiro en el segundo gol. Más allá de que Lautaro Di Lollo y Ayrton Costa están consolidados como titulares, Boca sabe que tiene dos buenas alternativas.
Otros que convencieron fueron Williams Alarcón y Tomás Belmonte, dos futbolistas que tuvieron bastantes oportunidades en lo que va del año y no venían teniendo un rendimiento destacado.
Tomás Aranda, por su parte, sigue sumando ingresos y cada vez se consolida más como una variante en la mediapunta. Dylan Gorosito es otro que entró en el segundo tiempo y ante la lesión de Juan Barinaga podría tener más minutos en Primera.
Pinzas y contexto: la alegría con cautela
Más allá de las buenas sensaciones, hay que tomar con pinzas estos rendimientos teniendo en cuenta que Boca jugó ante un rival que no veía acción de manera oficial desde noviembre del año pasado. Lo positivo para Claudio Úbeda y sus colaboradores es que hubo muchos futbolistas que volvieron a sumar minutos de manera oficial luego de mucho tiempo y lo hicieron de buena forma, algo importante teniendo en cuenta la seguidilla de partidos que se le vienen al equipo.
El Xeneize regresó de Salta con la clasificación bajo el brazo y un puñado de dolores de cabeza dulces para el entrenador, que ahora tendrá más variantes para armar el once titular.




