Registros del Automotor: el Gobierno centraliza legajos inactivos.
En un nuevo avance hacia la desburocratización y digitalización total del sistema registral, el Ministerio de Justicia de la Nación dispuso una medida que impacta directamente en la operatividad de los Registros de la Propiedad Automotor de todo el país. A través de la Disposición 58/2026, el Gobierno ordenó el retiro y la centralización de miles de legajos físicos que no han registrado movimientos en los últimos 15 años. Esta decisión busca liberar espacio físico y administrativo en las dependencias seccionales, allanando el camino para el desmantelamiento del esquema tradicional.
La medida se enmarca en la reforma profunda que impulsa el oficialismo para transformar un sistema históricamente cuestionado por su complejidad y costos. Según Infobae, el principal obstáculo para eliminar definitivamente los Registros físicos reside en la enorme cantidad de documentación analógica que aún se encuentra dispersa en las distintas jurisdicciones. Al centralizar los archivos inactivos, la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad Automotor (DNRPA) comienza a tomar el control directo de la trazabilidad dominial, facilitando su posterior migración al entorno digital.
Un proceso de auditoría y traslado de documentación
El mecanismo establecido por el Ministerio de Justicia contempla una serie de etapas técnicas para garantizar que no se pierda información sensible. El Departamento Registros Seccionales notificará a cada oficina, vía correo electrónico oficial, el listado de los «Legajos B» (aquellos que corresponden a la documentación del vehículo) que entran en la categoría de inactivos. Se consideran bajo esta condición aquellos dominios que no hayan solicitado transferencias, informes, cédulas de autorizados o reimpresión de patentes en la última década y media.
Una vez notificados, los encargados de los Registros tendrán un plazo de quince días hábiles para embalar y ordenar la documentación. Tras el retiro físico, los datos serán migrados al Sistema Único de Registración de Automotores (SURA), integrándolos a un inventario centralizado. En caso de que un usuario requiera iniciar un trámite sobre un vehículo cuyo legajo haya sido archivado, la seccional deberá solicitar un “Certificado Dominial” a través del Sistema de Asignación Electrónica (ACE).
El camino hacia el Registro Único Nacional Automotor (RUNA)
Este paso administrativo es fundamental para el funcionamiento pleno del RUNA, el nuevo registro digital que permite a los compradores de vehículos 0km gestionar el alta directamente en las concesionarias. Aunque el sistema todavía se encuentra en una etapa de ajuste —especialmente en localidades del interior donde la transición tecnológica ha sido más lenta—, la intención oficial es que el usuario deje de depender de la presencialidad en los Registros del Automotor para obtener su título de propiedad o sus chapas patente.
La reforma también apunta a desarticular la estructura de recaudación vinculada a entes cooperadores como ACARA, que durante años administraron recursos por la venta de formularios. La digitalización de la Licencia Nacional de Conducir y de la cédula de identificación en la app MiArgentina sirvieron como antecedentes exitosos de este cambio de paradigma. Centralizar los legajos inactivos es, en definitiva, el inicio de la recuperación del control estatal sobre la información registral que hoy está en manos de privados.
Impacto en la seguridad jurídica y reducción de costos
Para el usuario final, estas medidas se traducen progresivamente en una reducción de los costos arancelarios y de los tiempos de espera. Al disminuir la carga de tareas administrativas sobre las dependencias seccionales, el Gobierno busca que el sistema sea más ágil y transparente. La centralización de la documentación histórica no solo optimiza el espacio, sino que refuerza la seguridad jurídica al unificar los criterios de archivo y acceso a la información bajo un estricto control federal, eliminando las denominadas «cajas políticas» que el sistema registral alimentó durante décadas.




