Paro total en las cuencas petroleras de Chubut y Santa Cruz.
La industria energética de la Patagonia sur atraviesa una jornada de parálisis absoluta. En una acción coordinada que unificó a las principales fuerzas sindicales de la región, el Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut y el SIPGER de Santa Cruz detuvieron por completo la producción de hidrocarburos durante 24 horas. Esta medida de fuerza, que afecta a toda la Cuenca del Golfo San Jorge y el flanco norte santacruceño, se enmarca en el rechazo rotundo a las políticas nacionales que buscan modificar el escenario laboral de los trabajadores del sector.
El conflicto ha escalado rápidamente debido a la coincidencia de factores que amenazan la estabilidad económica de las provincias sureñas. Según Rio Negro, la medida responde orgánicamente al paro general convocado por la CGT, teniendo como eje principal el rechazo unánime a la reforma laboral que comenzó a tratarse en la Cámara de Diputados. Para las conducciones gremiales, este proyecto legislativo representa una «amenaza directa» a la estabilidad de los convenios colectivos de trabajo y a los derechos históricos de los operarios que sostienen la actividad energética en condiciones extremas.
La incertidumbre por la salida de YPF y el Plan Andes
En el territorio chubutense, la conducción liderada por Jorge Ávila añadió un componente crítico a la protesta: la preocupación por el futuro de los yacimientos convencionales. El gremio denunció que el traspaso de áreas en el marco del «Plan Andes» de YPF está sumido en la incertidumbre operativa. La atención se centra específicamente en Manantiales Behr, un yacimiento estratégico que genera unos 25.000 barriles diarios. El sindicato fue tajante al advertir que, si las nuevas operadoras no garantizan los niveles de inversión necesarios para 2026, exigirán formalmente la reversión de las áreas al control de la provincia.
Por su parte, el Sindicato de Petroleros, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER) de Santa Cruz ratificó su postura tras un plenario masivo realizado en la localidad de Pico Truncado. Los trabajadores santacruceños aprobaron por unanimidad el cese total de actividades, afectando tanto la producción en los pozos como las tareas administrativas en las bases. La inquietud en Santa Cruz es idéntica a la de sus pares chubutenses: temen que la reforma laboral derive en una flexibilización que comprometa la seguridad y los salarios en una actividad considerada de alto riesgo.
Movilización regional y defensa de los yacimientos convencionales
El plan de lucha sindical no se limita a la jornada de este jueves. Los gremios petroleros ya están diseñando una hoja de ruta para las próximas semanas, la cual incluye una movilización masiva hacia la ciudad de Rawson el próximo 2 de marzo. El objetivo primordial de este frente patagónico es lograr que los gobiernos provinciales intervengan directamente ante el Gobierno Nacional para asegurar la reactivación de los pozos y el sostenimiento de los puestos de trabajo.
La dirigencia gremial observa con recelo el auge de inversiones en Vaca Muerta, que ha desplazado el interés de las operadoras hacia la cuenca neuquina, postergando la inversión en las cuencas del sur. Con los yacimientos frenados y la producción diaria de crudo afectada, el mensaje enviado al Congreso de la Nación y a las empresas petroleras es contundente: la paz social en la Patagonia dependerá de las garantías laborales y del cumplimiento efectivo de los planes de inversión en los campos maduros.




