El cese de la histórica fábrica de neumáticos impacta en distribuidores de Trelew, con una caída de ventas superior al 50% y fuerte preocupación por el empleo y la actividad comercial.
El cierre de FATE en Chubut comienza a sentirse con fuerza en el sector comercial, particularmente en Trelew, donde opera el distribuidor oficial de la marca. La histórica fábrica de neumáticos comunicó el cese de actividades y el despido de más de 920 trabajadores a través de un correo electrónico, generando preocupación en toda la cadena de comercialización.
Jorge Denadei, propietario del distribuidor oficial de FATE en Trelew, confirmó que la noticia fue recibida de manera sorpresiva. La empresa, con más de 80 años de trayectoria en el país, dejará de fabricar neumáticos en Argentina, aunque todavía no está claro si la medida será definitiva. De acuerdo con Canal 12 Web.
Según explicó, la decisión se fundamenta en la fuerte caída de ventas y en la imposibilidad de competir con productos importados, principalmente de origen chino, cuyos precios pueden ser hasta un 50% más bajos. Esta situación, indicó, se viene agravando desde el año pasado y hoy las ventas no guardan relación con las de períodos anteriores.
En Trelew, el impacto ya es concreto: las ventas cayeron más del 50% en el último año, afectando directamente a los distribuidores locales. La paralización de la fábrica no solo implica la pérdida de puestos de trabajo a nivel nacional, sino también un golpe para la actividad comercial en la provincia.
Ante este escenario, Denadei adelantó que evaluarán incorporar otra marca que ofrezca calidad y garantía para sostener la actividad. Sin embargo, reconoció que mantener estándares implica mayores costos, lo que suma incertidumbre en un mercado ya debilitado.
El comerciante cuestionó la apertura de importaciones y advirtió que está “destruyendo la industria nacional”, recordando que FATE era la única fábrica de cubiertas totalmente argentina. Además, expresó su preocupación por la pérdida de empleo y la falta de consumo, y consideró que, si no se modifican las políticas de inversión y estímulo al mercado interno, el panorama para el sector en Chubut no es alentador.
De esta manera, el cierre de FATE no solo representa el fin de una etapa industrial en el país, sino que también impacta de lleno en la economía regional, donde distribuidores y comercios deben reconfigurar su actividad frente a un mercado cada vez más complejo.




