Un joven de 21 años recibió un balazo en el cráneo en el barrio oeste de Puerto Madryn. El proyectil no atravesó el hueso y la víctima está fuera de peligro. El acusado, con antecedentes violentos, había recuperado la libertad horas antes y violó una prohibición de acercamiento. Lo atraparon después de una fuga desesperada por las azoteas.
La violencia volvió a sacudir el oeste de Puerto Madryn con una escena digna de una película de terror. Un joven de 21 años recibió un disparo en la cabeza en pleno barrio, pero contra todos los pronósticos, sobrevivió. El proyectil impactó en la zona frontal del cráneo y, milagrosamente, no lo atravesó.
El ataque ocurrió el viernes por la tarde en una vivienda de Cecilio Di Clemente al 700. Las detonaciones alertaron al Centro de Monitoreo y cuando la policía llegó, se encontró con un escenario desesperante: el joven herido en la cabeza y múltiples impactos de bala en la fachada de la casa. Todo indica que fue un ataque directo. Según La17.
Carrera contra el tiempo: lo salvaron en un auto particular
La urgencia era máxima. Ante la gravedad de la herida, no esperaron una ambulancia. Lo subieron a un vehículo particular y lo llevaron al hospital Andrés Ísola a toda velocidad. Allí, los médicos confirmaron el milagro: el proyectil no atravesó el cráneo. Tras una intervención quirúrgica, el joven quedó internado, estable y fuera de peligro.
Mientras él luchaba por su vida, la policía comenzaba a reconstruir lo que había pasado.
Conflictos previos y un sospechoso con antecedentes
El ataque no fue un hecho aislado. Fuentes de la investigación revelaron que existían conflictos previos entre el entorno de la víctima y el presunto agresor. Diferencias que en apariencia eran menores, pero que con el tiempo escalaron hasta convertirse en una bomba de tiempo.
Los investigadores sumaron testimonios y material fílmico, y la División Policía de Investigaciones (DPI) logró identificar rápidamente al sospechoso: un hombre de 26 años con antecedentes por hechos violentos con armas de fuego.
Pero lo más grave estaba por descubrirse: el acusado había recuperado la libertad horas antes del ataque y tenía una prohibición de acercamiento hacia la familia de la víctima. Si se confirma que la violó, su situación judicial se complicará aún más.
Persecución por los techos: así cayó el agresor
Con la orden de la fiscalía, se desplegó un operativo en la zona de Alberdi al 800. Pero el sospechoso no se entregó sin lucha. Al verse acorralado, intentó escapar de la peor manera: saltando por los techos de las viviendas vecinas y luego a pie por las calles del barrio.
La persecución fue digna de una película de acción, pero terminó con el agresor reducido y detenido. El fiscal de turno dispuso su aprehensión por desobediencia a la autoridad y quedó imputado por tentativa de homicidio.
Lo que viene: audiencia de control y medidas cautelares
La causa sigue abierta y ahora combina distintas líneas de análisis: la reconstrucción del ataque, el trasfondo del conflicto entre familias y, sobre todo, el incumplimiento de las medidas judiciales previas.
La audiencia de control definirá los próximos pasos y las medidas cautelares que regirán mientras avanza el proceso penal. Mientras tanto, el joven baleado sigue recuperándose, consciente de que escapó de la muerte por centímetros.




