Fernando Marull recomendó a los hogares endeudados ajustar el presupuesto en rubros como alimentos y textiles para poder afrontar los créditos. «Como viene haciendo el país, vas acomodando gastos», justificó. La propuesta generó indignación en redes sociales.
El endeudamiento de las familias argentinas sigue siendo un problema estructural, pero la solución que propuso un reconocido economista encendió todas las alarmas. Fernando Marull sugirió que los hogares con dificultades para pagar sus créditos recorten gastos en alimentos como una forma de liberar recursos para cumplir con las cuotas.
Según Noticias Argentinas (NA) , la declaración generó un fuerte debate en las redes sociales y entre especialistas en consumo.
«Alimentos pueden achicarse»: la frase que desató la polémica
Durante una entrevista en Infobae, Marull analizó el complejo panorama del endeudamiento familiar y planteó que para conseguir el monto faltante para pagar un crédito, las familias deben actuar «como viene haciendo el país, vas acomodando gastos».
«Algunos tienen otra lectura y se focalizan en aumentar los ingresos, otros en Argentina optan por ver cómo bajar los gastos», explicó. Y fue más allá: «Hay algunos gastos que no los podés bajar, como el alquiler, la luz y el agua. Otros por ahí sí. Alimentos pueden achicarse».
El análisis: suben los fijos, bajan la comida y la ropa
El economista aseguró que en la actualidad los hogares argentinos están destinando más recursos a gastos fijos como luz, gas y expensas, mientras que redujeron su consumo en alimentos y textiles.
«Gastamos mucho menos en textiles porque bajaron los precios», señaló, aunque advirtió que la canasta básica de alimentos sigue siendo un rubro sensible para la mayoría de las familias.
Las opciones: recortar, no pagar o default
Ante la fragilidad de la economía familiar, Marull insistió en que el recorte de gastos es una de las pocas vías posibles. «Las posibilidades son: defaulteas, no la pagas o buscás cómo ahorrar en alguna parte», resumió, dejando abierta la discusión sobre si es razonable pedirle a una familia que deje de comer para pagar un crédito.
La propuesta, lejos de ser un consejo aislado, refleja la crudeza de un escenario donde el ajuste ya no es solo una medida de gobierno, sino una realidad que golpea la mesa de los hogares argentinos.




