El lente de Aníbal Aguaisol: Postales del desierto tras el fuego por los incendios en Chubut.
La devastación que los incendios en Chubut han dejado a su paso por la Comarca Andina suele medirse en hectáreas, pero el impacto real reside en las cicatrices que quedan grabadas en la tierra. El reconocido fotógrafo Aníbal Aguaisol ha compartido recientemente un registro visual que se aleja del sensacionalismo de la llama para centrarse en el día después: el silencio de las cenizas y el daño ambiental profundo que hoy envuelve a Chubut y a la Patagonia.

Una mirada profunda sobre las consecuencias del fuego
Para Aguaisol, capturar estas imágenes no es solo un acto profesional, sino un mecanismo para procesar una realidad que, por su magnitud, resulta difícil de asimilar de forma inmediata. Según Real Chubut, el autor se encuentra actualmente en pleno proceso de descarga y edición del material obtenido durante su reciente paso por la cordillera. Su objetivo es claro: mostrar los efectos irreversibles sobre el territorio, exponiendo paisajes que han quedado completamente arrasados y el impacto silencioso que persiste una vez que los aviones hidrantes dejan de sobrevolar la zona.

La tecnología al servicio de la conciencia ambiental
En esta cobertura, el uso de drones ha sido fundamental para obtener una perspectiva cenital de la tragedia, permitiendo dimensionar la extensión del daño desde las alturas. Sin embargo, el fotógrafo es consciente de las limitaciones de su propio trabajo. Aguaisol aclaró que su registro es «necesariamente parcial e incompleto», sugiriendo que la verdadera dimensión de la catástrofe se construye uniendo las miradas de diversos comunicadores. En este sentido, recomendó seguir el trabajo de colegas como Nicolás Palacios y Denali DeGraff, quienes también documentan de cerca la lucha de las comunidades afectadas en la zona.




