El Gobierno revisa el pago de sueldos mediante billeteras virtuales.
La reforma laboral que impulsa el Ejecutivo nacional enfrenta horas decisivas antes de su llegada al Senado, prevista para el próximo miércoles 11 de febrero. En el centro de la escena política, una de las cláusulas más ambiciosas del proyecto ha comenzado a tambalear: la habilitación para que los trabajadores puedan percibir sus haberes a través de billeteras virtuales y otros Proveedores de Servicios de Pago (PSP).
Aunque en los pasillos de la Casa Rosada algunos sectores consideran que la iniciativa será finalmente excluida del texto, la puja interna se mantiene viva. Según ADNSUR, la discusión sigue abierta y refleja una marcada tensión entre la modernización del sistema de pagos y la presión del sistema financiero tradicional, que mira con recelo la pérdida de la exclusividad en la acreditación de haberes.
El polémico artículo 35 y la Ley de Contrato de Trabajo
El eje del conflicto se encuentra en el artículo 35 del proyecto de reforma, el cual busca modificar el artículo 124 de la Ley de Contrato de Trabajo. Actualmente, la normativa exige que las remuneraciones se abonen en cuentas bancarias. La propuesta oficialista pretende abrir el juego a los PSP autorizados por el Banco Central, permitiendo que el empleado elija plataformas digitales para recibir su sueldo.
Esta medida busca desregular el mercado y ofrecer mayor libertad a los usuarios, pero ha encendido las alarmas en el sector bancario. La resistencia no solo es corporativa, sino que ha calado hondo en el propio equipo económico del Gobierno, donde se evalúan los riesgos de desfinanciar el sistema tradicional.
Presión bancaria y advertencias de Luis Caputo
El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, han manifestado reparos técnicos sobre la conveniencia de esta modificación. El argumento principal reside en la capacidad de reactivación del crédito. Si los salarios dejan de fluir masivamente hacia los bancos, se reduce el volumen de depósitos que estas entidades utilizan como fondeo para otorgar préstamos a particulares y empresas.
Por otro lado, desde Balcarce 50 se mencionan preocupaciones operativas. «En los sectores del Ejecutivo que impulsan excluir el artículo mencionan antecedentes como el caso de Sur Finanzas como ejemplo de los peligros de ampliar el universo de entidades habilitadas para pagar salarios sin un marco de control equiparable al bancario», señalan fuentes cercanas a la negociación.
Escenarios posibles y negociación en el Senado
Ante la falta de consenso total, el oficialismo baraja una alternativa intermedia: mantener el artículo pero con una reglamentación «muy restrictiva». Esto implicaría imponer exigencias de capital y seguridad adicionales a las billeteras virtuales, limitando el número de actores habilitados bajo la estricta lupa del Banco Central.
Mientras tanto, el Gobierno asegura haber consensuado puntos clave con más de 40 senadores, aunque el capítulo tributario —especialmente la reducción de Ganancias para sociedades— sigue siendo un escollo frente a los gobernadores. El futuro del pago digital de salarios se ha transformado en un termómetro de la capacidad de negociación del oficialismo frente a los poderes económicos establecidos.




