Médanos: vecinos exigen un plan de ingeniería ante el riesgo de lluvias.
La estabilidad del barrio Médanos, ubicado en las inmediaciones del Cerro Hermitte, atraviesa un momento de tensa calma que mantiene en vilo a toda la comunidad. Tras confirmarse la existencia de una falla geológica activa a casi 20 metros de profundidad, la preocupación se ha desplazado hacia el factor climático. Aunque el movimiento del talud parece haberse detenido en los últimos días, los especialistas advierten que se trata de un equilibrio sumamente frágil que podría romperse ante cualquier precipitación, transformando el suelo arcilloso en una superficie inestable y peligrosa.
El agua como detonante de un posible colapso
La mayor amenaza para la zona no es solo el movimiento natural de la tierra, sino la infiltración hídrica. Según El Comodorense, el diagnóstico geológico indica que el agua actúa como un lubricante en las grietas, permitiendo la percolación hacia los niveles más profundos. Verónica Acosta, portavoz de los vecinos, explicó en declaraciones radiales la gravedad técnica de la situación: “Recalcaron que ese equilibrio puede verse alterado y fuertemente alterado por la lluvia, el agua no sólo va a sumar peso […] sino que va a permitir la percolación del agua a través de estas grietas y eso va a ir a humectar todo el suelo arcilloso característico de la zona y en ese momento la arcilla pierde adherencia”.
La llegada del «cirujano» para operar el terreno
Ante la desesperación de recibir diagnósticos sin soluciones, la confirmación de la contratación de una empresa especializada en ingeniería geotécnica trajo un alivio parcial a los residentes. Acosta utilizó una analogía contundente para describir la espera: “Lo que más desesperaba es que no se contratara. Teníamos el bioquímico que nos daba el análisis, pero no teníamos el cirujano que viniera a operarnos. Ese era el problema. Esa era la mayor desesperación que teníamos como vecinos. Entonces, esto que se haya accionado y que esta empresa esté en la zona, realmente, bueno, apareció el cirujano”. Estos expertos ya se encuentran inspeccionando la ladera para diseñar un plan de emergencia que mitigue el impacto de las próximas lluvias.
Incertidumbre y servicios en una zona de peligro latente
A pesar de que el riesgo es inminente, la realidad social obliga a muchas familias a permanecer en sus hogares. Si bien los servicios de agua, luz y cloacas operan con normalidad, el gas continúa cortado por razones de seguridad preventiva. La vocera del barrio insistió en que la falla responde a “tiempos geológicos” que son impredecibles para la vida cotidiana: “Hay una falla que tiene tiempos geológicos. ¿Cuáles son los tiempos geológicos? Un segundo o 50 años. Básicamente es eso: va a ocurrir una falla si no se hace algo en este momento, es un alto riesgo”, concluyó. Los vecinos ahora apuestan a un apoyo político coordinado entre Municipio y Provincia para garantizar que el plan de ingeniería se ejecute antes de que el invierno complique la situación.




