Justicia brasileña ordenó liberar a la turista argentina en Río.
La situación judicial de Agostina Páez, la joven argentina de 29 años detenida en Río de Janeiro, dio un giro importante este viernes por la tarde. Tras una jornada de extrema tensión, la Justicia de Brasil decidió revocar la prisión preventiva que pesaba sobre la turista, quien había sido capturada en el marco de una investigación por presunta injuria racial.
La decisión de los tribunales cariocas llegó luego de que la defensa de la joven presentara una queja formal contra la detención efectiva. Según La17, la orden de liberación fue emitida cerca de las 16:30 (hora de nuestro país), mientras Páez se encontraba alojada en una comisaría local. Al cierre de esta edición, la argentina aguardaba la finalización de los trámites administrativos de rigor para recuperar su libertad ambulatoria.
Un conflicto legal por injuria racial en el país vecino
Agostina Páez enfrenta una acusación grave en territorio brasileño: se le imputan presuntos gestos y comentarios ofensivos dirigidos hacia empleados de un establecimiento gastronómico. Cabe destacar que, bajo la legislación vigente en Brasil, el delito de injuria racial está equiparado al racismo; esto implica penas que oscilan entre los dos y cinco años de prisión, además de ser una figura que no contempla la excarcelación bajo fianza.
El Ministerio Público Fiscal había presionado para que la joven permaneciera tras las rejas, bajo el argumento de que las medidas alternativas anteriormente impuestas “no eran suficientes para neutralizar el peligro procesal”. Sin embargo, el juez Orlando Eliazaro Feitosa, del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro, finalmente accedió al pedido de la defensa para que la imputada aguarde el proceso fuera de la cárcel.
Medidas cautelares y el futuro procesal de la joven
A pesar de recuperar la libertad, el horizonte de Páez todavía presenta interrogantes legales significativos. La Justicia aún debe ratificar si se mantienen las restricciones previas, las cuales incluyen la prohibición absoluta de salir de Brasil, la retención de su pasaporte y, posiblemente, el uso obligatorio de una tobillera electrónica de monitoreo.
Sebastián Robles, abogado defensor de la joven, sostuvo durante el proceso que su clienta ya se encontraba sometida a derecho y que una detención en esta instancia representaría una “pena anticipada”, dado que no existía peligro de fuga fehaciente. En las próximas horas se definirá si Agostina podrá regresar eventualmente a la Argentina o si deberá fijar residencia en Brasil hasta que se dicte una sentencia definitiva en el juicio.




