La vicepresidenta y presidenta del Senado, Victoria Villarruel, salió de un prolongado bajo perfil para firmar la convocatoria a sesiones en la Cámara alta, una de las cuales tratará la polémica reforma laboral del gobierno de Javier Milei.
El martes 4 de febrero, Villarruel rubricó los decretos DPP-1/26 y DPP-2/26, convocando a dos sesiones clave. Este movimiento institucional adquiere relevancia en el marco de las conocidas tensiones y el distanciamiento político que mantiene con el presidente, según Noticias Argentinas.
Las dos sesiones convocadas
La primera convocatoria es para una Sesión Pública Especial el miércoles 11 de febrero a las 11 horas. El único punto del temario será el proyecto de Ley de Modernización Laboral, una de las iniciativas bandera del Poder Ejecutivo que busca flexibilizar las relaciones laborales.
La segunda cita es una Sesión Preparatoria para el martes 24 de febrero a las 12 horas, tal como lo establece el reglamento de la Cámara para el inicio del período ordinario. Esta sesión tiene como objetivo principal la renovación de las autoridades del Senado.
Un gesto institucional en medio de la tensión
La reaparición de Villarruel para cumplir con este trámite protocolario pero esencial pone de manifiesto su rol formal como presidenta del Senado. Sin embargo, el gesto se lee en un contexto de relación deteriorada con Milei, que la había mantenido alejada de la escena pública durante gran parte del último año.
Si bien la convocatoria sugiere un cumplimiento de funciones ineludibles, también plantea interrogantes sobre si representa un intento de normalizar su posición dentro de la estructura de gobierno o simplemente un acto administrativo obligatorio. Lo cierto es que su firma pone en marcha el debate legislativo de una de las reformas más emblemáticas y controvertidas del oficialismo.




