La situación ígnea en la zona cordillerana de Chubut ha tomado un giro dramático en las últimas horas.
Tras una jornada de relativa calma, los vecinos de Villa El Blanco reportaron una reactivación violenta de los focos que se encontraban bajo vigilancia, transformando la preocupación en una emergencia declarada. El avance de las llamas pone nuevamente en riesgo a las poblaciones cercanas y a la biodiversidad del sector del Lago Cholila.
Las condiciones climáticas extremas han sido el detonante de este nuevo escenario. Según La Radio De La Cordillera 105.5FM y Cholila Online, el incendio volvió a descontrolarse debido a las intensas ráfagas de viento que azotan la región.
El impacto de las ráfagas en los focos activos
El viento se ha convertido en el principal enemigo de los combatientes. Las ráfagas intensas actúan como un combustible natural que oxigena las llamas y transporta pavesas a largas distancias, creando focos secundarios en zonas que ya se consideraban seguras. En Villa El Blanco, la visibilidad se ha visto reducida por las densas columnas de humo, y el sonido del fuego avanzando entre la vegetación seca mantiene en vilo a las familias.
El personal del Servicio Provincial de Manejo del Fuego y bomberos voluntarios trabajan a contrarreloj, aunque las condiciones del aire han limitado por momentos el apoyo de los medios aéreos. La prioridad absoluta de las autoridades en este momento es proteger las viviendas y las estructuras críticas de la villa, estableciendo perímetros de seguridad mientras el clima no da tregua.




