Alerta en Alto Río Percy: Policía inspeccionó camping por uso de fuego.
En una jornada marcada por el calor agobiante y un riesgo extremo de incendios en la cordillera, la Policía de Chubut debió desplegar un operativo preventivo en la zona de Alto Río Percy. La intervención se produjo tras el llamado de vecinos preocupados, quienes alertaron sobre la presencia de personas que estarían realizando fogatas en un sector de esparcimiento, ignorando las prohibiciones vigentes por la emergencia ambiental.
El procedimiento se llevó a cabo este domingo cerca de las 14:00 horas, movilizando a efectivos de la Comisaría Seccional Primera de Esquel. Según EQS Notas, la comitiva policial, liderada por la subinspectora Roxana Ovando, realizó una exhaustiva inspección en el área del camping. Aunque al momento de la llegada no se constataron fogones encendidos, los uniformados iniciaron una fuerte tarea de concientización con todos los presentes para evitar una posible tragedia.
Concientización ante la emergencia ígnea e hídrica
Durante el operativo, los agentes recordaron de manera enfática que en toda la provincia del Chubut rige un estado de «emergencia ígnea e hídrica». Esta medida no es opcional y prohíbe terminantemente el uso de fuego al aire libre en zonas boscosas o de pastizales. La advertencia policial buscó sensibilizar a turistas y residentes sobre la fragilidad del ecosistema patagónico en las condiciones actuales.
El acta del procedimiento fue labrada por el comisario inspector Gabriel S. Cayupul, segundo jefe de la Seccional Primera. Si bien en esta ocasión no se aplicaron sanciones ni multas, desde la fuerza destacaron que este tipo de intervenciones tienen un carácter disuasivo y educativo, fundamentales para prevenir el inicio de siniestros que luego resultan incontrolables.
Un escenario de riesgo extremo en la cordillera
La preocupación de los vecinos de Alto Río Percy está plenamente justificada por un combo de factores climáticos que vuelven a la región un «polvorín». La combinación de altas temperaturas, una sequía prolongada que ha dejado la vegetación totalmente seca y la presencia de vientos intensos eleva el peligro a niveles críticos. En este contexto, cualquier chispa o brasa mal apagada puede desencadenar una catástrofe ambiental en cuestión de minutos.
Las autoridades reiteraron que la responsabilidad ciudadana es la primera barrera de defensa. Se instó a no arrojar colillas de cigarrillos, respetar la prohibición de hacer asados o quemas de residuos y, fundamentalmente, denunciar de inmediato cualquier columna de humo sospechosa. El ecosistema y las viviendas de la zona dependen de que el compromiso con el «fuego cero» sea absoluto por parte de toda la comunidad.




