Un equipo técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) se encuentra en Buenos Aires para llevar adelante la segunda revisión del acuerdo por US$20.000 millones firmado con la Argentina en abril, una auditoría clave para destrabar un desembolso de US$1000 millones.
La misión está encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi y contempla reuniones con funcionarios del Ministerio de Economía y del Banco Central para evaluar el desempeño del programa económico hasta fines de 2025, con foco en las variables fiscal, monetaria y cambiaria.
En el frente fiscal, el Gobierno superó la meta acordada al alcanzar un superávit primario del 1,4% del PBI, por encima del objetivo del 1,3%. Distinto es el panorama en materia de reservas, ya que la acumulación de divisas no cumplió lo pactado y obligaría a solicitar un waiver al organismo. De acuerdo con Radio 3 y Noticias Argentinas.
Pese a ese incumplimiento parcial, en el mercado se descuenta que la revisión será aprobada. Analistas señalan que las principales discusiones girarán en torno al nivel de reservas, la dinámica inflacionaria y el esquema de bandas cambiarias, sin riesgo concreto para el giro de fondos.
Otro punto sensible en la evaluación será el retraso en la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC), compromiso asumido ante el FMI para fines de 2025 y que quedó en suspenso tras la renuncia de Marco Lavagna, en medio de diferencias con el ministro Luis Caputo y el presidente Javier Milei.
Además de la cuestión inflacionaria, el Fondo seguirá de cerca otros compromisos pendientes, como la reducción de subsidios energéticos, la eliminación de fondos fiduciarios, la desregulación del mercado eléctrico y el avance en privatizaciones, en un año en el que la Argentina aún enfrenta vencimientos por más de US$3500 millones con el organismo.




