El uniformado permanece incomunicado en la cárcel de máxima seguridad El Rodeo 1. Su familia denuncia falta de asistencia legal y exige la intervención urgente de la Cruz Roja Internacional
La situación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde finales de 2024, ha alcanzado un punto crítico. Según reportes informales surgidos desde el interior del centro penitenciario El Rodeo 1, Gallo continúa con una huelga de hambre en protesta por las precarias condiciones de su detención y la falta de garantías procesales.
La noticia se conoció a través de internos del penal, quienes se comunicaron a los gritos con familiares que realizan vigilias en las inmediaciones del establecimiento.
Incomunicación extrema y reclamos de derechos humanos
Nahuel Gallo se encuentra en una situación de aislamiento casi total, sin acceso a defensa técnica ni asistencia consular argentina. Su esposa, María Alexandra Gómez, confirmó que el gendarme se plegó a una medida de fuerza colectiva junto a otros cientos de reclusos. Los huelguistas exigen atención médica inmediata y una revisión transparente de sus expedientes judiciales, los cuales, en muchos casos, carecen de acusaciones formalizadas por escrito.
Según Radio3cadenapatagonia, la familia del uniformado asegura que la huelga solo será levantada si el detenido recibe la visita de representantes de la Cruz Roja Internacional y se restablece el canal diplomático con Argentina. El caso se desarrolla en un clima de alta tensión política en Venezuela, bajo la administración de Nicolás Maduro y funcionarios clave como Diosdado Cabello, en un contexto donde las denuncias por violaciones a los derechos humanos en cárceles federales se han multiplicado.
Un pedido desesperado por intervención internacional
El entorno de Gallo describe su situación como desesperante. Se estima que en El Rodeo 1 hay entre 200 y 300 personas participando de la protesta, lo que refleja un descontento generalizado por las condiciones de vida y el retraso procesal. La falta de información oficial por parte de las autoridades venezolanas ha sumado incertidumbre y angustia a los familiares, quienes residen en Argentina y no han podido establecer contacto directo con el gendarme desde su captura.
La familia sostiene que Nahuel Gallo es víctima de un proceso irregular y que su salud podría estar deteriorándose rápidamente debido a la falta de ingesta de alimentos. Ante este escenario, reiteran el pedido al Gobierno Nacional y a organismos internacionales de derechos humanos para que intercedan de manera urgente ante el régimen venezolano, con el fin de garantizar la integridad física del ciudadano argentino y su derecho a un juicio justo.




