ARCA: Cuenta regresiva para la recategorización del monotributo 2026.
El calendario fiscal de febrero trae consigo una de las obligaciones más importantes para los trabajadores independientes en Argentina. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha puesto en marcha el primer período de recategorización del año, un proceso que no solo determina el escalafón en el que se ubicará cada contribuyente, sino que también estrena nuevos valores en las escalas.
Con el objetivo de mantener el equilibrio frente al avance de los precios, el organismo dispuso una actualización en los topes de facturación, lo que obliga a miles de monotributistas a revisar sus números de los últimos doce meses para evitar quedar fuera de regla.
Nuevas escalas y plazos definitivos para el trámite
El ajuste de las tablas para este ciclo contempla un incremento del 14,29%, una cifra que se desprende directamente de la inflación registrada durante el segundo semestre de 2025. Este ajuste busca evitar que el aumento nominal de la facturación empuje a los contribuyentes a categorías más altas —con cuotas más caras— sin que haya existido un crecimiento real en sus ingresos.
Según C5N, el plazo máximo para completar este procedimiento obligatorio vence el próximo 5 de febrero de 2026, y las autoridades ya han advertido que no se contempla ninguna prórroga para la presentación de los datos.
Es fundamental entender que el trámite solo debe ser realizado por aquellos cuyos parámetros (ingresos brutos, energía eléctrica consumida o alquileres devengados) hayan variado respecto a la categoría que tenían asignada. El proceso es íntegramente digital y se puede gestionar tanto desde la página web oficial del ente recaudador, utilizando CUIT y Clave Fiscal, como a través de la aplicación ARCA Móvil. Para quienes no hayan experimentado cambios en su nivel de actividad, el sistema mantendrá su posición de manera automática, simplificando la carga administrativa.
Consecuencias de omitir la declaración o encuadrar erróneamente
El ente de control utiliza un cruce de datos cada vez más sofisticado, analizando movimientos bancarios, gastos con tarjetas de crédito y facturación electrónica para verificar la veracidad de lo declarado. En caso de que un contribuyente no realice la recategorización de ARCA en febrero 2026 estando obligado a ello, el organismo tiene la facultad de ejecutar una «recategorización de oficio». Esto implica que el fisco asigna la escala de forma unilateral, aplicando multas y exigiendo el pago retroactivo de las diferencias en la cuota, sumando los intereses correspondientes.
El riesgo más severo para un monotributista es la exclusión del régimen simplificado. Si los ingresos detectados superan el límite de la categoría máxima permitida, el contribuyente es derivado al Régimen General (Responsable Inscripto). Este traspaso supone un salto exponencial en las obligaciones impositivas, incluyendo el pago de IVA y Ganancias, además de una estructura contable mucho más compleja. Por ello, los especialistas recomiendan realizar una auditoría personal de la facturación acumulada antes del jueves 5 para asegurar que el encuadre fiscal sea el correcto y evitar sanciones que comprometan la economía del trabajador independiente.




