Cumbre Caputo-Georgieva: elogios del FMI y guiño por el superávit.
En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo un encuentro clave con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. La reunión, cargada de gestos de sintonía política, se produce en un momento bisagra para la gestión argentina, justo antes de la segunda revisión del programa vigente programada para el próximo mes de febrero. El respaldo del organismo internacional resulta fundamental para las aspiraciones del Gobierno de consolidar la estabilidad macroeconómica y asegurar el flujo de divisas.
Elogios a la acumulación de reservas y el superávit fiscal
Tras el intercambio en territorio suizo, Georgieva utilizó sus canales oficiales para destacar el rumbo que ha tomado la administración de Javier Milei. La titular del Fondo elogió explícitamente el «sólido desempeño de la economía argentina» y puso especial énfasis en el progreso alcanzado en la acumulación de reservas internacionales, un punto que históricamente ha sido un foco de conflicto en las negociaciones con el país.
Según TN, el clima de la reunión fue sumamente positivo. Caputo, por su parte, agradeció el respaldo y ratificó el compromiso de la gestión con la disciplina fiscal. Este optimismo del organismo se sustenta en los datos de cierre de 2025, donde el Gobierno logró un superávit primario del 1,4% del PBI y un superávit financiero del 0,2%. Esta cifra marca un hito histórico: es la primera vez desde 2008 que la Argentina logra dos años consecutivos de superávit financiero, cumpliendo con la totalidad de los servicios de deuda pública del Sector Público Nacional.
La revisión de febrero y el desembolso de US$ 1.000 millones
A pesar de los halagos en Davos, el Palacio de Hacienda ya tiene la mirada puesta en el cronograma inmediato. En febrero se llevará a cabo la segunda evaluación formal del programa. De la aprobación de este examen depende que el FMI libere un desembolso de aproximadamente US$ 1.000 millones, fondos necesarios para fortalecer la posición del Banco Central. Además, el equipo económico debe afrontar un pago de intereses por US$ 824 millones el próximo 1° de febrero.
El ajuste del gasto primario, que en 2025 fue un 27% inferior al de 2023 en términos reales, es la carta de presentación que Caputo llevará a la mesa de negociaciones. El ministro subrayó que esta poda se realizó protegiendo programas sociales clave como la AUH y la Tarjeta Alimentar, un equilibrio que el Fondo suele monitorear de cerca para garantizar la paz social durante el proceso de estabilización.
Encuentros con el BID y el frente externo
La agenda de Caputo en Suiza no se agotó en el FMI. También mantuvo una sesión de trabajo con Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Este organismo ha sido un socio estratégico en el financiamiento de reformas estructurales, particularmente en la eliminación de subsidios y el desarrollo de obras de infraestructura que la administración libertaria considera prioritarias.
Con los ingresos tributarios mostrando un crecimiento interanual del 24,8% en diciembre —impulsados por el IVA, Ganancias y Derechos de Importación—, el Gobierno espera llegar a la revisión de febrero con un balance sólido. La intención es demostrar que la Argentina no solo cumple las metas de «base caja», sino que ha logrado un cambio de régimen en el manejo de las cuentas públicas que permitirá una relación más fluida y menos dependiente de los vaivenes políticos con los organismos de crédito.




