El banco de inversión proyectó que el crudo podría sostener su precio por encima de los US$100 por barril hasta finales de 2027, en un escenario de interrupciones prolongadas en el estrecho de Ormuz. Incluso no descartó que supere el récord de US$148 alcanzado en 2008. «Ningún país o región es inmune a este problema», advirtieron.
El mercado energético global se enfrenta a un escenario de alta tensión. El banco de inversión Goldman Sachs evaluó que el precio del petróleo podría mantenerse por encima de los US$100 hasta finales de 2027, provocando un fuerte impacto en los precios globales y en las economías de todo el mundo. La advertencia llega en un contexto de creciente conflicto en Medio Oriente, que amenaza con interrumpir el suministro desde una de las rutas más estratégicas del planeta.
El factor clave: el estrecho de Ormuz en la mira
La firma hace hincapié en la delicada situación del estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y por donde transita aproximadamente el 20% de la demanda global de petróleo y fertilizantes. Cualquier interrupción en esta vía tendría consecuencias catastróficas para los precios y el abastecimiento mundial.
«La persistencia de crisis de suministro anteriores muestra el riesgo de que los precios del petróleo se mantengan por encima de los US$100 durante más tiempo en escenarios de interrupciones más prolongadas», dijeron los analistas en un documento al que la Agencia Noticias Argentinas tuvo acceso.
¿Hasta cuándo se mantendrá el precio alto?
Goldman Sachs no solo advierte sobre la posibilidad de que el crudo supere los US$100, sino que proyecta que podría sostener ese nivel por un período prolongado. Según el informe, los precios podrían mantenerse elevados hasta finales de 2027, afectando de manera sostenida los costos de energía, el transporte y la inflación global.
Incluso estimó que podría superar el récord de US$148 por barril de Brent que alcanzó en 2008, en caso de que las interrupciones se prolonguen. Ese escenario, considerado extremo, implicaría un shock energético de magnitud comparable al de la crisis financiera global.
El escenario optimista: ¿una salida rápida?
El informe también contempla un escenario más favorable, aunque lo presenta como menos probable. La recuperación inmediata del tránsito por el estrecho de Ormuz y la normalización del flujo podrían hacer descender el precio a la zona de US$70 hacia fin de este año.
Sin embargo, los analistas son cautelosos. La situación geopolítica en Medio Oriente sigue siendo volátil, con enfrentamientos directos entre Israel e Irán que incluyeron bombardeos a instalaciones energéticas y ataques a buques militares en la región.
Impacto global: «Ningún país o región es inmune»
Goldman Sachs fue contundente al señalar las consecuencias globales de este escenario. «Ningún país o región es inmune a este problema», señalaron desde el banco de inversión. La advertencia aplica tanto a países productores como a naciones importadoras de crudo.
Para Argentina, un aumento sostenido del precio del petróleo tiene implicancias mixtas. Por un lado, beneficia a las provincias productoras como Neuquén, Chubut y Santa Cruz, que ven incrementados sus ingresos por regalías. Por otro lado, impacta en el costo de los combustibles y la energía, con efectos directos sobre la inflación y la competitividad de la industria.
Un contexto de escalada bélica
El pronóstico de Goldman Sachs llega en medio de una escalada bélica sin precedentes en Medio Oriente. Israel e Irán se encuentran en un conflicto abierto que incluyó bombardeos a instalaciones energéticas, ataques a buques de guerra en el mar Caspio y una creciente tensión en el estrecho de Ormuz, donde Irán ha amenazado con bloquear el paso en represalia por los ataques israelíes.
La comunidad internacional sigue con atención los acontecimientos, mientras los precios del petróleo ya mostraron fuertes incrementos en las últimas semanas, superando los US$119 por barril en el caso del Brent, tras los ataques a instalaciones energéticas en la región.




