El expresidente Mauricio Macri analizó el impacto del cierre de Fate y defendió la modernización del sistema laboral argentino.
El expresidente Mauricio Macri volvió a encender el debate público tras realizar polémicas declaraciones sobre la calidad de vida en la actualidad y la situación laboral del país. En el marco del cierre de la planta de neumáticos Fate, que dejó a más de novecientos trabajadores en la calle, el exmandatario analizó el acceso a servicios básicos como un diferencial histórico de la modernidad, desatando una fuerte ola de críticas sobre el alcance real de estas prestaciones en los sectores más vulnerables de la Argentina.
La comparación que generó controversia en el podcast
Durante una entrevista concedida al podcast La Fábrica, Macri reflexionó sobre la evolución de las condiciones de vida, incluso para los sectores de menores ingresos. Según Infobae, el análisis se centró en cómo la infraestructura básica ha cambiado la percepción histórica de la riqueza y el bienestar. El exfuncionario fue tajante al expresar: “Un pobre de hoy vive igual o mejor que casi un rey de hace cien años, porque tiene cloaca, tiene agua corriente, tiene acceso al transporte público y a la educación pública. O sea, en los lugares donde las cosas funcionan”.
Estas palabras no pasaron desapercibidas en el análisis mediático. Diversos especialistas y comunicadores, como Luciana Rubinska, cuestionaron la premisa del expresidente al señalar que la realidad en el conurbano bonaerense y en la Ciudad de Buenos Aires dista mucho de esa descripción. Rubinska advirtió que basta con recorrer las calles para observar la cantidad de personas sin hogar que «no tienen nada», rebatiendo la idea de un acceso universal a cloacas o agua corriente.
El cierre de Fate y el consejo de Macri a los trabajadores
El contexto de estas declaraciones es particularmente sensible debido al cese de actividades de la planta de Fate. Al respecto, el exmandatario lamentó la «imprevisibilidad argentina» que aleja las inversiones y afecta la sostenibilidad de la industria nacional. En un mensaje directo hacia el personal despedido, Macri manifestó: “Lamento mucho la imprevisibilidad argentina. Y yo le digo: ‘Bueno, por favor, no abandonen. Pongan garra, reestructúrense, convóquense si hace falta”.
La discusión sobre la normativa laboral también ocupó un lugar central. En medios nacionales se destacó que el cierre de la planta se produce bajo la ley vigente, lo que asegura que los trabajadores sean indemnizados según los parámetros actuales y no bajo los esquemas de la nueva reforma de modernización laboral, que podría representar montos menores. Macri, en tanto, instó a los empleados a no bajar los brazos: “Utilicen todas las herramientas para defender su capacidad de creación, su capacidad de trabajo, su fuerza laboral”.
Crisis del empleo y el debate por la reforma laboral
La situación de Fate se inscribe en un panorama complejo para la industria argentina. Datos recientes de la Unión Industrial Argentina indican que aproximadamente 75 mil trabajadores han perdido sus puestos de trabajo en los últimos dos años. En este sentido, el análisis de la periodista Belén Escobar sugiere que es «muy difícil» que la empresa dé marcha atrás con los más de 900 despidos, enmarcando el hecho en un debate nacional sobre la necesidad de flexibilizar o modernizar los marcos regulatorios.
Para algunos sectores, la comparación de Macri fue interpretada como una invitación al conformismo. La frase «sos pobre, pero celebrá que sos un mejor pobre que años atrás» fue una de las interpretaciones más críticas que surgieron tras la entrevista. Mientras el país discute nuevas leyes laborales, la brecha entre el acceso teórico a los servicios públicos y la realidad cotidiana de quienes viven en la marginalidad sigue siendo el núcleo de la disputa política y social en este 2026.




