La Cooperativa de Servicios Públicos de Trelew avanza en una negociación clave que podría permitir el desendeudamiento por unos 41.500 millones de pesos con la mayorista Cammesa, en el marco de un proyecto de compensación de activos regulatorios que ya obtuvo media sanción en el Congreso y que involucra a un frente de 76 cooperativas de 15 provincias.
El proceso, aún en discusión legislativa, se da en medio de un complejo reordenamiento del sistema eléctrico y de fuertes críticas a la gestión política local.
Un esquema nacional para aliviar pasivos millonarios
El interventor de la cooperativa, Juan Manuel Alfonsín, explicó en diálogo con #LA17 que la entidad forma parte de un bloque de 76 cooperativas distribuidas en 15 provincias que buscan adherir a un mecanismo de compensación de activos regulatorios.
Según detalló, la iniciativa permitiría condonar un pasivo acumulado de 41.500 millones de pesos con Cammesa, siempre que se cumplan las condiciones establecidas en el proyecto de ley que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados.
El esquema forma parte de una ingeniería contable que busca ordenar deudas históricas del sistema eléctrico mayorista, afectado por desbalances estructurales entre costos e ingresos.
Críticas a la gestión y tensiones políticas locales
Durante la entrevista, Alfonsín también cuestionó el funcionamiento interno de la cooperativa y el impacto de las decisiones políticas en la prestación de servicios.
El funcionario aseguró que los usuarios de Trelew no pudieron acceder en mayo a una posible reducción tarifaria por falta de adaptación a las nuevas reglas del mercado eléctrico.
“Podríamos haber aplicado un descuento proporcional por compra de menor costo de lo que vende Cammesa, pero esta aplicación de la nueva regulación generó dudas o falta de conocimiento”, expresó en declaraciones a este medio.
Además, lanzó una frase que reflejó la tensión en la conducción del sistema: “Los electrones no son de izquierda ni de derecha, ni del centro ni de la diagonal”, en alusión a la necesidad de despolitizar la gestión de los servicios básicos.
Reordenamiento operativo y cambios estructurales
En paralelo al debate legislativo, la intervención avanza en una reestructuración interna que incluye la modernización de los sistemas de auditoría y gestión.
Se implementa la plataforma Procopes, destinada a reemplazar antiguos mecanismos de control que arrastraban fallas estructurales. Según se informó, el sistema ya funciona de manera regular, aunque resta la calibración final de algunas interfaces operativas.
El proceso de transición también contempla la incorporación de perfiles técnicos independientes y la posible creación de una gerencia general especializada en redes y operación de servicios masivos.
Condiciones del acuerdo y futuro del sistema eléctrico
El marco regulatorio en discusión establece que el desendeudamiento estará condicionado al cumplimiento estricto del pago de facturas corrientes mensuales. Solo así se podrá consolidar la eventual quita de pasivos históricos.
El funcionario advirtió que el equilibrio financiero de las distribuidoras patagónicas requiere un proceso sostenido en el tiempo, ya que los cambios en los balances no serán inmediatos.
También señaló que el sistema eléctrico atraviesa una etapa de sinceramiento de costos impulsada por la política nacional, lo que impacta directamente en las tarifas y en la administración de las cooperativas.
En este escenario, la continuidad del proceso dependerá de la capacidad de las futuras conducciones para sostener las metas de pago y evitar retrocesos en el ordenamiento financiero.
La negociación por la deuda de la Cooperativa de Trelew se presenta como una oportunidad de alivio financiero, aunque condicionada a reformas estructurales, cumplimiento de pagos y cambios profundos en la gestión del sistema eléctrico.
