Operativo masivo en Los Alerces: Refuerzan el combate contra el fuego.
La lucha contra las llamas en el Parque Nacional Los Alerces ha entrado en una fase de máxima intensidad. El Comando Unificado ha redoblado los esfuerzos terrestres y aéreos para frenar el avance de los focos ígneos que afectan principalmente la zona sur del área protegida. Con el objetivo de blindar el ecosistema y proteger a las comunidades cercanas, se ha desplegado una logística sin precedentes que busca contener los incendios denominados «Puerto Café» y el foco de «La Tapera», en un contexto de extrema vigilancia ambiental y operativa.
Coordinación estratégica y despliegue en terreno
Desde la base de operaciones en Villa Futalaufquen, se centralizan las acciones de la Administración de Parques Nacionales, la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y el Gobierno del Chubut. Según Red43 el operativo ha permitido que, aprovechando ventanas climáticas favorables, los brigadistas logren ingresar a sectores críticos como La Tapera. Para ello, ha sido fundamental la colaboración de guías locales, quienes facilitaron sus embarcaciones para el traslado del personal, mientras que maquinaria vial pesada trabaja incansablemente en la apertura de fajas de contención y cortafuegos.
El despliegue aéreo, gestionado por la AFE, es uno de los más robustos de la temporada. Actualmente operan en la zona tres aviones hidrantes AT 802, dos modelos AT 802 anfibios denominados «Fire Boss» y dos helicópteros Bell 407. Debido a la intensidad de las maniobras aéreas, las autoridades han prohibido de manera estricta las actividades náuticas en el embalse Amutui Quimey y en los tramos del río Grande–Futaleufú que se encuentran próximos a las zonas calientes, garantizando así la seguridad de los pilotos y la eficiencia en la carga de agua.
Sospechas de intencionalidad y refuerzo de seguridad
La preocupación oficial no solo se limita a las condiciones climáticas. Ariel Rodríguez, delegado del Directorio de Parques Nacionales en la intendencia del área, fue contundente al denunciar la posible causa de los siniestros. Rodríguez señaló que «en varios focos se observa intencionalidad en su origen, lo que genera un grave impacto ambiental, afecta a pobladores rurales y repercute en la actividad turística regional». Esta situación ha derivado en un endurecimiento de los controles en los accesos al Parque, caminos vecinales y predios rurales, con la intervención de unidades especiales de las fuerzas nacionales.
En este marco, se solicita a los visitantes y conductores que transiten por las rutas 71 y 259 que extremen las precauciones. Es imperativo respetar el límite de velocidad de 40 km/h en los caminos internos y otorgar prioridad absoluta a las autobombas y vehículos de emergencia. El éxito del operativo depende, en gran medida, de mantener despejadas las vías de acceso para el recambio de personal y el abastecimiento de insumos en las zonas de combate.
Colaboración multisectorial en la emergencia
La magnitud del incendio ha convocado a una red de solidaridad y trabajo conjunto que abarca desde fuerzas federales hasta vecinos autoconvocados. En el operativo participan activamente el Ejército Argentino, Gendarmería Nacional, la Policía Federal Argentina y la Prefectura Naval. A ellos se suman brigadas provinciales, bomberos voluntarios de diversas localidades, prestadores turísticos y organismos municipales que trabajan codo a codo para evitar que el desastre ecológico se extienda.
Un pilar fundamental en este despliegue ha sido el apoyo de los pobladores de la zona de Los Cipreses. Las autoridades destacaron que los vecinos están brindando apoyo logístico en predios privados y asistencia directa al personal que se encuentra destacado en las bases operativas de Puerto Ciprés y Río al Límite. Mientras la batalla contra el fuego continúa, la comunidad regional permanece en alerta máxima, esperando que las condiciones meteorológicas permitan consolidar el control sobre los focos activos.




