El optimismo que había arrancado el año se terminó y febrero cerró con números rojos para los activos argentinos en el exterior.
Los ADRs de empresas nacionales que cotizan en Wall Street sufrieron pérdidas de hasta el 25% durante el mes, en un contexto de alta volatilidad internacional y creciente incertidumbre local. El riesgo país escaló por encima de los 570 puntos básicos, borrando parte de la caída acumulada en el inicio de 2026. Según Noticias Argentinas.
Los bonos soberanos también sintieron el golpe, con bajas de hasta 0,9%, mientras que el dólar mostró una dinámica volátil que anticipa nuevas subas para marzo. En el Congreso, la atención está puesta en la reforma laboral, que el Senado sesiona para darle aprobación final en medio de movilizaciones y tensiones políticas. El frente externo, por su parte, sumó inestabilidad tras un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que limitó las facultades arancelarias de Donald Trump.
Los números del desastre: ADRs en caída libre
El balance de febrero en Wall Street es implacable con las empresas argentinas. La mayoría de los ADRs cerraron el mes en terreno negativo, con pérdidas que en algunos casos superan el 25%. La lista de los más castigados la encabeza BBVA Argentina, que acumula una baja del 25,3% en el mes, seguido de cerca por Grupo Supervielle (-6,6% en la última rueda) y Banco Macro (-6,4% en la jornada del viernes).
En la sesión de cierre de mes, las caídas fueron generalizadas. Además de los bancos mencionados, BBVA Argentina retrocedió 5,7% en la última jornada, completando un panorama desolador para el sector financiero. La única excepción fue Telecom, que trepó 2,6% en solitario, aunque sin lograr compensar el rojo generalizado.
Bonos y riesgo país: la deuda también sufre
El mal humor del mercado no se limitó a las acciones. Los bonos soberanos argentinos también cerraron febrero con pérdidas, encabezadas por el Bonar 2035, que retrocedió 0,9%, seguido por el Bonar 2041 (-0,8%). En el otro extremo, el Global 2041 logró un leve avance del 0,1%, pero sin alcanzar para torcer la tendencia negativa del conjunto.
Como consecuencia, el riesgo país escaló hasta los 572 puntos básicos, superando el nivel de cierre de 2025 y borrando parte de la mejora que se había registrado en enero. La prima de riesgo, que mide la confianza de los inversores en la capacidad de pago del país, vuelve a ser un dolor de cabeza para el equipo económico.
Las causas: reforma laboral, dólar y contexto internacional
Los analistas identifican al menos tres factores que explican el mal desempeño de los activos argentinos en febrero.
El primero es la incertidumbre política en torno a la reforma laboral, que este viernes busca su aprobación final en el Senado. Tras la media sanción en Diputados, el debate en la Cámara alta se da en un clima de alta tensión, con miles de personas movilizadas en las afueras del Congreso en rechazo al proyecto. La quita del artículo 44, que establecía reducciones en la remuneración por licencias médicas, no alcanzó para calmar los ánimos de la oposición sindical y política.
El segundo factor es la volatilidad del dólar. El tipo de cambio oficial registró una suba moderada en las últimas ruedas, pero lo más preocupante para los inversores es la señal de que el billete verde «parece destinado a subir más en marzo». En la licitación del Tesoro de esta semana, se relajaron las condiciones de liquidez para disminuir la volatilidad en las tasas, lo que redujo el atractivo de las colocaciones en pesos y alimentó la dolarización de carteras.
El tercer factor viene de afuera. La volatilidad internacional estuvo marcada por un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que determinó que Donald Trump había excedido su autoridad al imponer aranceles generalizados. La decisión generó incertidumbre en los mercados globales y afectó especialmente a activos de economías emergentes como la argentina.
Títulos en pesos: tasas estables pero con menos atractivo
En el mercado local, los títulos en pesos tuvieron un comportamiento alineado con la estrategia del Tesoro y el Banco Central, que implicó inyección de liquidez vía acumulación de reservas. Las tasas se mantuvieron relativamente estables, entre 30% y 32% en el tramo corto y en torno a 35% en el tramo largo, según explicaron especialistas.
Sin embargo, la decisión oficial de relajar las condiciones de liquidez en la última licitación del Tesoro restó atractivo a las colocaciones en pesos, en un contexto donde el dólar empieza a mostrar señales de vida.
El frente político: el Senado define la reforma laboral
Mientras los mercados procesan las malas noticias, la atención política está puesta en el Senado, que sesiona este viernes para dar la aprobación final a la reforma laboral. El proyecto, que ya tiene media sanción de Diputados, fue modificado en el camino con la quita del artículo 44, pero la oposición sindical y política mantiene su rechazo.
Afuera del Congreso, miles de personas se movilizan en contra de la iniciativa, en una jornada que promete ser caliente. El oficialismo confía en tener los votos para aprobar la ley, pero la tensión social y la incertidumbre política alimentan la desconfianza de los inversores.
Febrero se despidió con números rojos para los activos argentinos. Los ADRs perdieron hasta 25% en Wall Street, los bonos cayeron y el riesgo país trepó por encima de los 570 puntos. La combinación de incertidumbre política por la reforma laboral, volatilidad cambiaria y un contexto internacional sacudido por un fallo de la Corte Suprema de EE.UU. pesó más que los avances macro que el gobierno suele destacar. En el Congreso, la definición de la reforma laboral puede marcar un punto de inflexión. Por lo pronto, el mercado ya votó: febrero fue un mes para el olvido.




