La Unión Europea aplicará desde ahora el tratado comercial con el bloque sudamericano tras la ratificación de Argentina y Uruguay, en una decisión que desata la furia de Macron y pone en alerta a los agricultores del viejo continente.
En una movida que redefine el tablero comercial global, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, anunció este viernes la entrada en vigor provisional del acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur. La decisión llega inmediatamente después de que Argentina y Uruguay completaran la ratificación del tratado, cumpliendo así con la condición que Bruselas había establecido para avanzar.
«Ya lo he dicho antes, cuando ellos estén listos, nosotros estaremos listos», disparó Von der Leyen en una declaración sin preguntas en la sede de la Comisión Europea, según Noticias Argentinas. La alemana reveló que durante las últimas semanas mantuvo intensas negociaciones con los Estados miembros y los eurodiputados para allanar el camino de este pacto que tardó más de un cuarto de siglo en concretarse.
El gigante de 720 millones de personas ya está en marcha
El acuerdo, firmado en enero pasado en Asunción tras 25 años de negociaciones, crea una de las zonas de libre comercio más grandes del planeta, reuniendo el 30% del PIB mundial y más de 720 millones de consumidores.
La parte comercial, que es de competencia exclusiva de la UE, puede entrar en vigor de manera provisional desde el momento en que al menos un país del Mercosur complete su ratificación. Ese momento llegó el jueves, cuando los parlamentos de Argentina y Uruguay dieron su aprobación definitiva.
«La aplicación provisional es, por naturaleza, provisional», aclaró Von der Leyen, explicando que «de conformidad con los tratados de la UE, el acuerdo solo podrá considerarse plenamente concluido una vez que el Parlamento Europeo haya dado su consentimiento».
La jugada maestra de Bruselas: sortear al Tribunal Europeo
Lo que hace especialmente audaz esta decisión es que la Comisión Europea avanzó pese a que el Parlamento Europeo envió el acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE para que se pronuncie sobre su legalidad. Ese recurso, presentado el 21 de enero, podría demorar hasta dos años la ratificación definitiva.
Sin embargo, el Consejo Europeo facultó en enero a la Comisión para aplicar provisionalmente el acuerdo a partir de la primera ratificación de un país del Mercosur, un resquicio legal que Von der Leyen aprovechó al máximo.
Según precisaron portavoces comunitarios, la aplicación provisional comenzará formalmente dos meses después del intercambio de notas verbales entre las partes, lo que proyecta su entrada en vigor efectiva para mediados de 2026.
Macron explota: «Una mala sorpresa y una mala manera»
La decisión no cayó nada bien en el Elíseo. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, calificó el anuncio como «una mala sorpresa» y «una mala manera» de proceder, acusando a la Comisión Europea de actuar unilateralmente sin esperar la opinión del Parlamento.
«La Comisión Europea ha hecho la elección unilateral de aplicar provisionalmente el acuerdo con el Mercosur, sin que el Parlamento Europeo lo hubiera votado, asumiendo una responsabilidad muy pesada», manifestó Macron en declaraciones recogidas por medios internacionales.
El mandatario francés señaló que esta decisión representa una carga «con respecto a los agricultores» y que refuerza «su incertidumbre», en un momento donde el campo europeo ya viene golpeado por protestas y movilizaciones.
La ministra de Agricultura de Francia, Annie Genevard, lamentó la decisión apenas minutos después del anuncio, calificándola como «muy dañina para el funcionamiento de nuestras instituciones y, sobre todo, para el espíritu de nuestras instituciones europeas».
Tajani aplaude: «Impulso positivo para nuestras exportaciones»
Del otro lado del mostrador, el ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, celebró el anuncio en su cuenta de X: «Bien por Von der Leyen que ha decidido la aplicación provisional del acuerdo con Mercosur. Es un impulso positivo para nuestras exportaciones, que siguen contribuyendo al crecimiento económico de Italia».
La fractura entre los países europeos quedó expuesta: mientras Francia y Polonia lideran el rechazo, países como Italia, España y Alemania ven en el acuerdo una oportunidad para impulsar sus exportaciones en un contexto global cada vez más complejo.
Qué gana cada uno: el ABC del megapacto
El acuerdo eliminará aranceles a más del 90% del comercio entre los 27 países de la UE y los cuatro fundadores del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).
Europa podrá exportar en mejores condiciones:
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Automóviles y autopartes
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Maquinaria industrial
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Productos químicos y farmacéuticos
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Vinos y licores
Los sudamericanos verán facilitada la venta de:
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Carne bovina, aviar y porcina
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Azúcar, etanol y miel
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Arroz y soja
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Frutas y jugos
El reloj corre: cuándo empieza a regir
Voceros de la Comisión Europea explicaron que el proceso tomará aproximadamente dos meses. Tras las ratificaciones sudamericanas, Bruselas intercambiará «notas verbales» con los países del Mercosur para notificar formalmente la voluntad de que el pacto comercial entre en vigor de manera temporal. A partir de ese intercambio, inicia la cuenta regresiva de 60 días.
La vicecanciller de Uruguay, Valeria Csukasi, fue optimista: «En lugar de esperar dos años al Tribunal de Justicia Europeo, en pocos meses vamos a ver el acuerdo hecho realidad». Según sus cálculos, el pacto podría estar operativo «para antes de mitad de año».
El campo europeo, en alerta roja
El anuncio reaviva la preocupación del sector agrícola europeo, que ya había protagonizado masivas protestas en Bruselas y otras capitales. Los productores temen ser desplazados por importaciones sudamericanas con menores costos y estándares ambientales diferentes.
La eurodiputada francesa Celine Imart acusó a la Comisión de «mostrar desprecio» por los agricultores: «La Comisión está enviando una señal desastrosa a nuestros agricultores, que ya están luchando, y está alimentando aún más la desconfianza hacia la Unión Europea. Continuaremos luchando con determinación para que esta aplicación provisional nunca se vuelva permanente».
La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) celebró el paso pero pidió «proteger a los sectores más sensibles» y «garantizar los mismos estándares de calidad y seguridad sanitaria y medioambiental para los productos de Mercosur que lleguen a Europa».
Y ahora, ¿qué pasa con Brasil y Paraguay?
Se espera que Brasil y Paraguay completen sus procesos de ratificación en los próximos días o semanas. El acuerdo se aplicará provisionalmente para los países que ya ratificaron, pero una vez que todos lo hagan, operará para el bloque en su conjunto.
En paralelo, los cuatro socios del Mercosur deberán acelerar las discusiones internas para definir cómo se repartirán las codiciadas cuotas de acceso al mercado europeo, especialmente la de carne, el punto más sensible de la negociación intrazona.




