Violencia en el Banco del Chubut: pelea, heridos y demorados.
La mañana de este jueves se transformó en un escenario de caos y violencia en pleno centro de Comodoro Rivadavia. Lo que debía ser una jornada habitual de trámites bancarios terminó en una batalla campal dentro de la sucursal céntrica del Banco del Chubut, donde dos parejas se enfrentaron a golpes de puño y agresiones físicas, provocando el pánico entre los presentes y dejando como saldo a un cliente ocasional herido que debió ser asistido por profesionales médicos.
Una discusión que terminó en batalla campal
El conflicto se originó en la planta baja de la entidad cuando dos mujeres iniciaron un altercado verbal que rápidamente pasó a la violencia física. Según ADNSUR, el gerente regional de la zona sur, Dardo Fernández, confirmó que las clientas “se fueron a las manos, se agarraron de los pelos”. A pesar de la intervención inicial del efectivo policial de guardia, la situación recrudeció cuando una de las mujeres salió del banco y regresó acompañada por su pareja para atacar a la otra parte, quienes también se encontraban juntos en el sector de cajas.
El relato de Fernández fue contundente sobre la gravedad de la riña: “Esta persona fue directamente al sector de cajas, porque la primera mujer que quedó dentro también estaba con su pareja. Ahí comenzaron a agredirse con golpes de puño”. La brutalidad del enfrentamiento no solo afectó a los involucrados, sino que puso en riesgo a toda la clientela. En medio del tumulto, un hombre ajeno a la disputa fue empujado, cayó al suelo y sufrió lesiones, lo que obligó a las autoridades a solicitar una ambulancia de urgencia para su atención.
Intervención policial y refuerzo de la seguridad
Para controlar el desborde, fue necesaria la actuación del policía de guardia permanente junto a otros agentes que se encontraban realizando servicios adicionales en la zona. “Se pudo neutralizar el conflicto”, aseguró el gerente, quien además confirmó que hubo personas demoradas y retiradas del edificio por la fuerza pública. Fernández calificó el episodio como “un hecho bastante desagradable” y remarcó que, si bien están acostumbrados a reclamos por operaciones bancarias, una situación de este calibre es excepcional: “Esta fue la más grave que hemos tenido en todo este tiempo”.
Ante la gravedad de lo ocurrido, la entidad bancaria decidió acelerar los protocolos de seguridad. Debido a reformas edilicias recientes y la habilitación de nuevas áreas en la planta alta, la cobertura policial no estaba completa. Sin embargo, tras el incidente, Fernández adelantó que se anticipará el pedido de más efectivos: “Lo que más nos preocupa es la integridad de nuestros clientes y compañeros. Por problemas ajenos a las personas que están dentro del banco, puede generarse una situación grave y nosotros tenemos que responder”. Se espera que, a partir de este viernes, la sucursal cuente con su esquema de vigilancia reforzado para evitar nuevos disturbios.




