En un movimiento que redefine la política exterior y sanitaria del país, la República Argentina ha dejado formalmente de ser parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
La medida, ratificada este martes por el Canciller Pablo Quirno, consolida el giro estratégico de la administración nacional hacia un esquema de acuerdos bilaterales, alejándose de los organismos multilaterales de crédito y coordinación sanitaria.
El fin de una era en la cooperación multilateral
La desvinculación definitiva se produce tras cumplirse el plazo legal de un año desde que el Gobierno notificara su intención de retiro en marzo de 2025. La decisión se fundamenta en una fuerte crítica a la gestión que el organismo realizó durante la pandemia de Covid-19.
Desde el Palacio San Martín, Quirno explicó que el país mantendrá su compromiso con la salud internacional, pero bajo un nuevo paradigma. «Continuaremos promoviendo la cooperación a través de acuerdos bilaterales y ámbitos regionales, resguardando plenamente nuestra soberanía», sentenció el funcionario, marcando una clara distancia con las directrices globales que, según la Casa Rosada, afectaron gravemente a la economía y la educación argentina durante las cuarentenas pasadas.
Un alineamiento directo con la Casa Blanca
Esta decisión no es aislada, sino que representa un fuerte respaldo simbólico a la administración de Donald Trump. El mandatario estadounidense oficializó la salida de su país de la OMS el pasado 22 de enero de 2026, argumentando que el organismo carece de independencia política y exige pagos desproporcionados a Washington.
El Gobierno argentino comparte la visión de Trump sobre el manejo de la crisis surgida en Wuhan y la ineficacia de las reformas internas del organismo. Con este paso, Argentina se convierte en uno de los principales aliados regionales en desafiar la estructura de gobernanza sanitaria liderada por Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien recientemente había expresado su esperanza de que los países miembros recapacitaran.
Desafíos para el futuro sanitario nacional
A pesar de las alertas de especialistas internacionales, que advierten sobre posibles fallas en la coordinación ante futuras emergencias globales, el Poder Ejecutivo sostiene que la capacidad de decisión local es prioritaria. El comunicado oficial recuerda que la OMS respaldó políticas que, a juicio de la gestión actual, llevaron a la quiebra a miles de PyMEs y dejaron a niños fuera de las escuelas sin evitar la pérdida de 130.000 vidas.
A partir de ahora, Argentina buscará tejer su propia red de seguridad sanitaria, priorizando el contacto directo con naciones aliadas y fortaleciendo los organismos regionales que permitan un mayor control sobre las políticas de salud pública aplicadas en el territorio.




