Al menos cuatro muertos dejó el ataque de la madrugada contra cinco instalaciones petroleras en Teherán y la provincia de Alborz. El humo negro tapó el sol y una lluvia de restos de petróleo quemado dejó charcos en las calles. Las autoridades pidieron a la población no salir de sus casas por la toxicidad. Es el noveno día de una guerra que ya superó el millar de muertos.
La capital de Irán, Teherán, amaneció este domingo envuelta en una nube tóxica mezcla de lluvia y humo causado por los ataques israelíes de la madrugada contra instalaciones petroleras en la ciudad y sus alrededores, que dejaron al menos cuatro muertos. Cinco instalaciones petroleras fueron golpeadas por los bombardeos.
«La pasada noche, cuatro depósitos de petróleo y un centro de transporte de productos petroleros, en Teherán y en [la provincia de] Alborz, fueron atacados por aviones enemigos», dijo Keramat Veyskarami, presidente ejecutivo de la compañía nacional iraní de distribución de productos petroleros. Según él, las cinco instalaciones «resultaron dañadas» pero «el fuego estaba bajo control». Según DW.
La noche se hizo día: explosiones que iluminaron el cielo y una lluvia negra sobre la ciudad
En Teherán, a primera hora de la mañana parecía continuar la noche debido a las nubes negrasque cubrían la urbe. Poco después se produjo una lluvia que dejó caer restos de petróleo quemado, dejando charcos negros en las calles. La Organización de Protección Ambiental de Iránllamó a los ciudadanos a no salir a las calles y permanecer en sus casas ante la toxicidad y el peligro que reviste la situación.
Los ataques contra las instalaciones petroleras hicieron brillar la noche iraní como si fuera de día debido a las explosiones y las llamas. Los cuatro fallecidos eran conductores de camiones cisterna de las instalaciones. Veyskarami llamó a la población a la calma, y aseguró que el país tiene suficiente gasolina almacenada, por lo que estimó innecesario acudir en masa a cargar combustible.
Noveno día de guerra: Israel justifica el ataque y la cifra de muertos supera el millar
Horas antes, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron del ataque a varios depósitos de combustible en Teherán que, según su versión, eran usados por las fuerzas armadas iraníes. Los ataques contra la capital iraní han sido constantes desde que Israel y Estados Unidos comenzaran el sábado 28 de febrero la guerra en la que hasta el momento han muerto más de un millar de iraníes y han sido destruidos miles de edificios en todo el territorio.
La estrategia israelí parece clara: paralizar la infraestructura energética de Irán para asfixiar su economía y su capacidad de respuesta. Mientras tanto, Teherán arde y sus habitantes miran al cielo con miedo. El humo negro que cubre la ciudad es solo el símbolo más visible de una guerra que no da tregua.




