El Partido de los Trabajadores (PT), fuerza política liderada por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, respondió a las duras críticas emitidas por el presidente argentino Javier Milei durante su visita a San Pablo.
El titular de la agrupación oficialista, Edinho Silva, calificó la actitud del mandatario como “inadmisible” y aseguró que la conducta exhibida no se corresponde con el nivel institucional de su investidura.
Las reacciones se produjeron tras la participación de Milei en una convención del Partido Liberal de Brasil, donde ofreció su respaldo explícito a la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
La respuesta institucional del Partido de los Trabajadores
En un comunicado de prensa, Edinho Silva ratificó el carácter democrático y soberano de Brasil, subrayando que el debate político debe desenvolverse bajo marcos institucionales de respeto.
“Resulta inaceptable que un jefe de Estado extranjero visite nuestro país y se dirija a las instituciones brasileñas de manera irrespectuosa”, expresó el dirigente del PT.
“No sorprende que el actual presidente de Argentina se comporte de esa manera. Ha demostrado en reiteradas oportunidades no estar a la altura del cargo que ejerce”, agregó el referente del oficialismo brasileño.
Los cuestionamientos de Milei durante el acto en San Pablo
Durante su intervención de 25 minutos ante la militancia bolsonarista, el jefe de Estado argentino lanzó severas descalificaciones contra la figura de Lula da Silva, refiriéndose al mandatario brasileño mediante alusiones como “Don Lula”, “el ladrón” y “el presidiario”.
En su alocución, el Presidente argentino justificó su postura ideológica y arremetió contra las corrientes de izquierda en la región:
“Los argentinos somos profetas de un futuro distópico. Vivimos las consecuencias de llevar el socialismo hasta las últimas consecuencias y vimos cómo los zurdos nos hundieron en la pobreza”, afirmó Milei.
Asimismo, el mandatario cuestionó la labor del juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, por denegarle la autorización para visitar en prisión al expresidente Jair Bolsonaro, condenado por su implicancia en los eventos posteriores a las elecciones de 2022.
Sobre dicho impedimento, Milei criticó la negativa para visitar a “un amigo injustamente encarcelado” y argumentó que el propio Lula da Silva había recibido a dirigentes internacionales mientras estuvo bajo custodia previa a la anulación de sus causas judiciales. El contrapunto reabre un capítulo de fricción diplomática en la relación bilateral entre Argentina y Brasil.
