Tarjetas de crédito: el Congreso busca frenar tasas «usurarias» con nuevos topes.
En un escenario de creciente morosidad y caída del poder adquisitivo, el Congreso de la Nación avanza en el tratamiento de dos proyectos de ley clave que buscan poner un límite a las tasas de interés de las tarjetas de crédito. Las iniciativas, que surgen tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, pretenden revertir la desregulación financiera impuesta por el DNU 70/2023, que eliminó los topes máximos que las entidades podían cobrar a sus clientes.
El Senado advierte: «La gente se endeuda para comer»
El senador nacional Marcelo Lewandowski (Unión por la Patria) es el impulsor de una de las propuestas más resonantes. Su proyecto busca devolverle al Banco Central (BCRA) su rol como autoridad de control y establecer límites razonables que eviten el sobreendeudamiento de las familias en consumos de primera necesidad.
“Hoy la gente no se endeuda para crecer o mejorar su calidad de vida, sino para comer y llegar a fin de mes”, alertó Lewandowski. El legislador subrayó que, tras la desregulación, las entidades aplican intereses que superan el 100%, convirtiendo los pagos mínimos en deudas impagables. “No es para cambiar la heladera o el aire acondicionado, es para ir al supermercado”, enfatizó, calificando las tasas actuales como «usurarias».
Propuesta en Diputados: límites porcentuales estrictos
En paralelo, los diputados Gisela Scaglia y Esteban Paulón (bloque Provincias Unidas) encabezan una iniciativa que propone la creación de un Régimen de Protección de Usuarios de Servicios Financieros. A diferencia de una regulación genérica, este proyecto establece parámetros matemáticos fijos para las tasas:
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Tasas Compensatorias: No podrán exceder en más de un 25% la tasa nominal anual promedio del sistema financiero para préstamos personales.
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Tasas Punitorias: Se establece un tope máximo del 50% por encima de la tasa compensatoria.
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Financiación específica: Para tarjetas de crédito, el recargo no podrá superar el 25% de la tasa promedio de préstamos personales publicada por el BCRA.
Creciente morosidad y presión sobre el consumo básico
El contexto que empuja estos debates es crítico: según datos recientes, el 56% de los hogares argentinos recurre al endeudamiento para subsistir. El uso del plástico ya no es una herramienta de inversión o compra de bienes durables, sino un mecanismo de supervivencia frente a la inflación.
La falta de regulación actual permite que bancos y emisoras de tarjetas fijen arbitrariamente el costo del crédito, lo que ha disparado los niveles de mora. El desafío para las próximas semanas será lograr el consenso político necesario entre el oficialismo y la oposición para tratar estas iniciativas en el recinto y brindar un alivio concreto a los bolsillos de los ciudadanos.




