Crisis de ingresos y empleo: las nuevas urgencias de la sociedad argentina.
El escenario de preocupaciones sociales en la Argentina ha experimentado un giro drástico en el inicio de 2026. Según los datos revelados por la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de la Universidad de San Andrés, los bajos salarios y el avance del desempleo han desplazado a la inflación y la corrupción como los ejes centrales de la angustia ciudadana.
Este cambio de tendencia marca un hito en la agenda pública, donde la estabilidad laboral y el poder adquisitivo se consolidan como las mayores inquietudes, alcanzando el 37% y 36% de las menciones respectivamente. Por primera vez en meses, la evolución de los precios ha perdido centralidad estadística, situándose en un 20%, mientras que la preocupación por la corrupción se ubica en un 33%.
La inflación cede terreno ante el temor a perder el trabajo
El informe académico confirma que, si bien la inflación sigue siendo un factor relevante, ya no es el principal motor del pesimismo social. El foco se ha desplazado hacia la crisis de ingresos: la dificultad para llegar a fin de mes con los salarios actuales y el miedo concreto a la desocupación superan hoy la angustia por el aumento de precios.
Este fenómeno se enmarca en un contexto de marcada desconfianza hacia el futuro económico a corto plazo. Actualmente, el 46% de los encuestados proyecta que la situación general del país empeorará durante el próximo año, frente a un escaso 30% que mantiene expectativas de mejora.
Seguridad y reforma laboral: los puntos de mayor fricción
La encuesta también arroja luz sobre el nivel de aceptación de las políticas gubernamentales, evidenciando una sociedad profundamente dividida. En materia de seguridad, existe un consenso inusual: la baja de la edad de imputabilidad cuenta con un respaldo transversal del 68%.
Sin embargo, el panorama cambia radicalmente al analizar las medidas destinadas al mercado de trabajo. La reforma laboral propuesta por el Ejecutivo se posiciona como la iniciativa más resistida por la opinión pública, registrando un rechazo del 59%. Esta oposición refleja el clima de inestabilidad que perciben los trabajadores respecto a sus derechos y la continuidad de sus puestos.
Impacto en la imagen de Javier Milei y su gestión
El deterioro de las expectativas económicas ha tenido un correlato directo en la valoración del Gobierno Nacional. La satisfacción con el rumbo del país sufrió una caída de 7 puntos porcentuales desde noviembre de 2025, situándose apenas en un 33%, mientras que la insatisfacción escaló al 65%.
En términos de aprobación directa, la gestión de Javier Milei registra un 39% de apoyo frente a un 59% de desaprobación. Este proceso de desgaste en la imagen presidencial, que sumó 7 puntos negativos en la última medición, ocurre en paralelo al respaldo que el mandatario brindó recientemente a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de controversias por su patrimonio personal.




