Diego Brandan participó este jueves de la segunda edición del Foro PescAr 2026, que se desarrolló en Puerto Madryn.
En diálogo con la prensa, el funcionario repasó la situación actual del sector pesquero provincial, las expectativas de la temporada en aguas nacionales y planteó los objetivos de su gestión al frente de la cartera de pesca.
En primer término, abordó la situación del langostino y señaló que actualmente se cuenta con 87 mil toneladas capturadas. «No es algo malo, es un promedio que se mantiene en aguas provinciales», indicó, de acuerdo con Radio 3. Si bien la temporada en aguas provinciales se vio afectada por condiciones climáticas adversas, con vientos fuertes y marejadas que dificultaron la captura, el secretario sostuvo que «los números vienen bien» y destacó que las últimas jornadas mostraron buenos niveles de pesca.
Respecto a la actividad en aguas nacionales, Brandan se mostró optimista, especialmente tras el conflicto del año pasado, cuando el paro de los buques tangoneros congeladores tuvo un fuerte impacto en la provincia. «Ya están en conversaciones para que no se repita lo del año pasado. Creo que las partes ya tomaron dimensión de lo que perjudica un paro a la actividad a nivel nacional, y lo que le hizo a la economía provincial fue desastroso», afirmó.
Durante su intervención, el funcionario resaltó la importancia de generar espacios de diálogo entre empresarios, trabajadores y el Estado. «El sector nunca va a estar de acuerdo en todo, pero esta forma de unir a todas las partes para seguir trabajando en conjunto es la solución para darle una respuesta clara a la industria y no perjudicar la economía del país y de la provincia», sostuvo.
En relación con otras pesquerías, señaló que la temporada de calamar en aguas nacionales muestra buenos resultados, con un importante número de descargas en Puerto Madryn que generan empleo y movimiento en los puertos de la región.
Al referirse a los objetivos de su gestión, Brandan planteó la necesidad de fortalecer el ordenamiento de la actividad pesquera, gestionar la reducción de retenciones y potenciar el valor agregado del producto. Entre las asignaturas pendientes de la provincia mencionó la necesidad de «volver a darle valor a la merluza, que no se viene trabajando», y apuntó a garantizar la continuidad laboral en aguas provinciales durante todo el año, tanto con merluza como con anchoa.
Finalmente, el secretario destacó su buena relación con las cámaras pesqueras y con los distintos actores del sector, y subrayó la dimensión social de la actividad: «Tenemos más de 15 mil familias en Chubut que dependen de la pesca».




