Con el visto bueno del Congreso a la ley, la central obrera puso todas sus fichas en la Justicia para frenar la reforma. Ya presentó un amparo contra el traspaso del Fuero Laboral a la Ciudad y confía en que los jueves seguirán el criterio que en 2024 suspendió el capítulo laboral del decreto 70/23. Mientras, el polo opositor de gremios disidentes está desactivado y reina el «caos» en Azopardo.
Sin demasiada brújula tras la sanción de la reforma laboral en sesiones de verano, y con la comunicación interna cortada, la CGT se juega el capital político que le queda (mucho o poco) a frenar la ley en la Justicia. Para eso ya dio el primer paso: la hermética presentación de un amparo en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N°7 para que se deje sin efecto la decisión de traspasar el Fuero Laboral del ámbito nacional al de la Ciudad de Buenos Aires, una disposición que había sido incluida en el paquete sancionado por el Congreso.
Y no mucho más. Algunos popes sindicales como Cristian Jerónimo, uno de los triunviros junto a Jorge Sola y Octavio Arguello, mantiene interrumpidas las líneas con sus propias filas en Azopardo. ¿Una señal del estado de desorientación en que se encuentra la central después del revés que significó el visto bueno a la ley? «Reina el caos», indicaron fuentes sindicales. Según Noticias Argentinas.
El antecedente que ilusiona a los sindicalistas: el decreto 70/23
En la organización obrera tienen en claro que, asestada la derrota política en el Congreso, los próximos dos frentes serán el judicial y la calle. Pero los sindicalistas tienen una razón para ser optimistas: en enero de 2024 la Justicia suspendió el capítulo laboral del famoso decreto 70/23, que contenía varios de los puntos que terminaron en la reforma sancionada en febrero.
Ejemplo: aquel decreto, que el presidente Javier Milei presentó en cadena nacional a poco de asumir, ya incluía el «banco de horas» (que modifica las jornadas de los trabajadores según la demanda del empleador) y restringía también el derecho a huelga al obligar a cumplir funciones en un 75% para las actividades consideradas esenciales.
La Corte Suprema, adonde fue a parar el expediente después de que el Gobierno apelara el fallo adverso, no resolvió nunca el diferendo. Con la reforma sancionada por el Congreso, difícil que el máximo tribunal reabra esa causa.
El polo opositor, desactivado: UOM, Aceiteros y ATE, sin combustible
Mientras tanto, el nucleamiento de gremios opositores, con la UOM, Aceiteros, APLA y ATE a la cabeza, está por el momento desactivado. Plasmadas las dos movilizaciones en Rosario y Córdoba, además de la marcha al Congreso del viernes 27 de febrero cuando se sancionó la ley, el armado opositor parece haber quedado con las manos vacías.
ATE, por su parte, asistió el viernes último a la paritaria de los estatales y rechazó el aumento del 2,2% para febrero ofrecido por el Gobierno, una cifra que sí aceptó UPCN, uno de los gremios fuertes de la CGT.
El futuro: la calle y los tribunales, los únicos escenarios que le quedan a la central
Con la derrota legislativa consumada y el polo opositor disperso, la CGT apuesta todas sus fichas a la judicialización. El antecedente del decreto 70/23 es su principal esperanza. Pero el tiempo corre y el Gobierno ya promulgó la ley. La batalla ahora se libra en los tribunales. Y el resultado, una vez más, definirá el mapa del poder sindical en la Argentina.




