A solo tres meses del inicio de la Copa del Mundo 2026 en México, Estados Unidos y Canadá, la Federación de Fútbol de Irán oficializó su retiro definitivo del certamen
La decisión, comunicada formalmente a la FIFA, es la consecuencia directa del bombardeo conjunto que terminó con la vida del ayatolá Alí Jamenei y más de 200 personas en Teherán.
El fútbol, suspendido por la guerra
El asesinato del líder supremo iraní, tras más de tres décadas en el poder, ha sumido al país en un estado de excepción y conmoción interna que hace imposible la participación de su seleccionado nacional. Los ataques perpetrados por fuerzas de Washington y Tel Aviv han desatado una escalada bélica que ahora trasciende el campo de batalla y golpea al evento deportivo más importante del planeta.
La FIFA, presidida por Gianni Infantino, deberá resolver de manera urgente qué selección ocupará la plaza vacante dejada por el combinado persa. Según C5N, entre las posibilidades reglamentarias se barajan dos escenarios:
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La siguiente selección asiática mejor clasificada en las Eliminatorias de la AFC (como Emiratos Árabes Unidos o Uzbekistán).
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Una invitación por ranking FIFA, aunque la decisión final dependerá del Comité de Emergencia de la entidad madre del fútbol mundial.
Incertidumbre en la organización
La baja de Irán representa un desafío logístico y de seguridad extremo para los organizadores, especialmente considerando que Estados Unidos es uno de los países anfitriones y protagonista directo del conflicto. La comunidad internacional del deporte observa con preocupación si este retiro podría generar un «efecto dominó» con otras naciones aliadas de Irán en la región.




