El organismo provincial exige que los reintegros cubran el costo real del viaje y no solo el valor del ticket viejo.
El director de Defensa y Protección de Consumidores de Chubut, Julio César Stolz, reveló que la empresa low cost Flybondi enfrenta un número creciente de expedientes en la provincia debido a incumplimientos sistemáticos. Entre 2025 y lo que va de 2026, se han formalizado 16 denuncias que exponen un patrón de conflictos: pasajeros varados, reprogramaciones arbitrarias y una disputa clave por el valor real de los reembolsos.
¿Cuánto dinero debe devolver la empresa?
El debate central en los despachos oficiales ya no es solo la devolución del pasaje, sino la actualización del monto. Stolz fue categórico al señalar que si un usuario compró un ticket con seis meses de anticipación a una tarifa económica y la empresa cancela el mismo día del viaje, el reintegro nominal no alcanza para cubrir la solución de urgencia que el pasajero debe costear de su bolsillo.
»La compensación tiene que ser de lo efectivamente pagado o de lo que le costó», explicó el funcionario. El objetivo del organismo provincial es recomponer el perjuicio real: que el consumidor no deba asumir la diferencia tarifaria cuando la responsabilidad de la cancelación es exclusivamente de la aerolínea.
El límite de la vía administrativa: Multas vs. Daño Moral
Si bien provincias como Neuquén y Buenos Aires han aplicado multas millonarias (de hasta 300 millones de pesos) contra la firma, Stolz aclaró que ese dinero ingresa a las arcas del Estado y no al bolsillo del afectado.
En la órbita de Defensa del Consumidor de Chubut se busca el resarcimiento del daño directo, pero hay fronteras legales:
- Daño Moral: El organismo no puede fijar valores por frustración o sufrimiento emocional; eso queda reservado exclusivamente a la Justicia.
- Daño Punitivo: Es una sanción que solo puede imponer un juez.
Alerta por viajes de egresados: El caso de la empresa F2
El funcionario también advirtió sobre irregularidades en el sector de turismo estudiantil, mencionando denuncias contra la empresa F2, con sede en Bariloche. Familias de Esquel, Trevelin y la zona costera reportaron demoras de hasta cuatro días en el arribo a destino y «gastos sorpresa» de último momento que no figuraban en los contratos originales.
»Pónganlo en el contrato, no reclamen cosas de forma posterior», fue el mensaje de Stolz para las empresas, instando a los padres a guardar cada recibo y comprobante para poder avanzar con las imputaciones por infracción objetiva.




