YPF acelera su megaproyecto de GNL ante la crisis global.
Desde la cumbre petrolera CERAWeek by S&P Global en Houston, Horacio Marín, presidente de YPF, brindó precisiones sobre el futuro inmediato del sector energético nacional. En un contexto marcado por el conflicto en Medio Oriente y la volatilidad de los mercados, el máximo referente de la petrolera estatal detalló cómo estos factores externos están reconfigurando los plazos de Argentina LNG, las políticas de precios en los surtidores locales y la búsqueda de financiamiento récord.
El impacto bélico y la búsqueda del cuarto socio
La seguridad del suministro energético se ha convertido en el tema central a nivel global debido a la guerra en Irán. Según Marín, esta coyuntura representa una oportunidad histórica: “El impacto de la guerra acelera el LNG de la Argentina de una forma que ustedes no se imaginan. Acelera fuertemente la expansión del proyecto”.
Respecto a la conformación del consorcio que llevará adelante la iniciativa (actualmente integrado por ENI, XRG de Adnoc e YPF), Marín aclaró la situación sobre un posible nuevo integrante: “Somos tres socios. Si hay un cuarto, se verá en un tiempo próximo. Sí hemos tenido conversaciones con una empresa adicional pero no hay comunicación oficial. Los tres socios fundadores […] podemos hacerlo los tres solos. Puede ser que haya una posibilidad pero el consorcio no está buscando socios. Es una oportunidad porque, si se da, será un socio importante”.
El ingreso de este nuevo actor depende de los tiempos formales de aprobación, pero Marín fue tajante al separar este proceso del conflicto en Medio Oriente: “No tiene nada que ver. Para nada. Es una cuestión de que hay que hacerlo correctamente, con los tiempos que debe ser, si es que entra el cuarto socio. Pero no hay un efecto de lo que pasó en Medio Oriente, con el impacto en el LNG. Diría que todo lo contrario. Una guerra es algo no deseable, es feo. Mucha gente sufre. Pero nosotros no definimos una guerra». Sin embargo, reiteró que «la guerra puede llegar a hacerlo muy rápido. Tanto el proyecto de 12 millones de toneladas, que ya está, como con los 6 millones adicionales. Y haciéndolo con los tres socios originales”.
El titular de YPF no se muestra ansioso por esta definición: “No me saca el sueño el tema del cuarto socio. Con los tres socios fundadores, lo hacemos. Se van a dar cuenta de la importancia del cuarto cuando entre. Pero nosotros seguimos trabajando solos. Hacemos lo que más le conviene a YPF. Si le conviene a YPF, le conviene a la Argentina. Y este cambio que hubo en el mundo le da una posibilidad al país mucho más grande de desarrollar esto mucho más rápido por la necesidad de abastecimiento seguro que hay en el mundo. Es un cisne negro, que no estaba en ninguna previsión”.
Inversión histórica y licitaciones transparentes
El objetivo de las empresas es tomar la decisión final de inversión (FID) hacia fines de este año. “La idea de todos los socios es tenerla finalizada para el objetivo que nos pusimos, que es fines de este año. Fines de octubre, noviembre, diciembre; es lo mismo. El project finance es tan grande que será el más grande de la historia de América latina. Nos lo dijo JP Morgan y lo confirmó otro banco”, reveló Marín.
El proyecto cuenta con bases sólidas, pero requiere herramientas clave: “Argentina LNG es muy robusto, con una buena economía y reglas claras del RIGI. Sin RIGI no hay LNG. Y está en un lugar con salida a los dos océanos y siempre lejos de los conflictos internacionales complejos. Eso lo pone en una posición de proveedor seguro tan grande, que empuja mucho el desarrollo».
Sobre el proceso de financiamiento, que tiene a JP Morgan como financial advisor, explicó: “Estamos trabajando para tener los documentos mínimos necesarios para empezar las negociaciones. El objetivo es fines de abril. Puede ser dos, tres semanas después». Las cifras son contundentes: “La inversión midstream y downstream son u$s 20.000 millones. Cubre infraestructura y barcos. En promedio, el financiamiento te da el 70%, así que serían u$s 15.500 millones, de bancos comerciales y organismos de crédito. Ese es el número que tenés que obtener. De mi experiencia laboral, es el proyecto más complejo y, el día que lo logremos, también va a ser el más emocionante”. A esto se suman otros u$s 10.000 millones para el upstream, que según Marín, «podemos hacerlos los socios, nosotros mismos. Con empresas reales, para aplicar al RIGI”.
Para evitar demoras, las licitaciones comenzarán pronto: “El gasoducto empezará en abril o el mes siguiente. El ganador tiene que estar antes de terminar el FID, en octubre». Marín abogó por un cambio radical en los procesos de compras: “Si lo hacés de una, empezás a cambiar la cultura de las licitaciones. Hay que jugarse todo y sin segunda vuelta. Si no, es muy lindo para los periodistas (se ríe). Pero es mejor que haya una licitación en la que, cuando se pasa lo técnico, haya una oferta económica. Y sobre lo que quiero yo, no que el otro pueda poner lo que quiera. La homologación de obras es muy compleja. Vamos a tratar de homologar nosotros antes de la licitación para que haya mucha transparencia. Va a ganar el que ponga menor costo”.
Exportaciones, precios locales y el consumidor
En cuanto al destino del gas, Marín confirmó: “Los mercados serán los mismos. Teníamos enfocados Europa y Asia y siempre se deja un 20% de spot, que, inclusive, puede ir hasta para el día más frío que haya en la Argentina. Será el precio de LNG más barato de la historia para la Argentina, porque no tiene traslado”.
En el plano interno, la volatilidad del petróleo (rondando los u$s 100 y cayendo u$s 20 abruptamente) obliga a recalcular. Sobre los combustibles, señaló: “Depende de cómo continúa. Hay mucho movimiento […] Cuando pensemos que será permanente, veremos cómo vamos a hacer las cosas. Todos quienes trabajamos en YPF miramos mucho al consumidor, no impactando a las empresas de upstream y tratando de no tener un efecto grande. Congelar la situación a pre-guerra fue una decisión correcta de YPF”.
Y profundizó: “Cuando hay un salto tan alto del crudo por la guerra, no podés aumentar 30% o lo que sea de un día para el otro. Los consumidores no se la bancan. No es gratis para una empresa. En lo transitorio, no especulo. Cuando sea permanente, sube. Si baja, baja. En el transitorio, me ubico antes de la guerra y no voy a especular. En YPF carga todo el mundo. No voy a perjudicar al tipo del conurbano al que no le alcanza la plata para comprar otra cosa. Este mes, no vamos a especular. Luego, veremos cómo va”.
Ante la consulta sobre bajar impuestos para mitigar aumentos, se desligó de las decisiones del Ejecutivo: “Soy muy respetuoso de las decisiones de los demás. No es mi responsabilidad. Mi responsabilidad es YPF. Lo hice porque creía que era lo lógico. El Gobierno es el Gobierno. Para mí, está haciendo las cosas bien. No tengo que contestar por ellos”. Los futuros ajustes dependerán del barril: “Si se quedan estables en u$s 90, vamos a tener que ajustar. Si están en u$s 80, está bien […] Mi opinión personal: lo que pasó en Medio Oriente dejará un piso más alto”. Esto impactaría positivamente en las cuentas de la empresa: “Seguramente, deberíamos tener mejores resultados con precios más altos. Con precios bajos, íbamos este año al mayor ebitda de la historia de YPF: u$s 5800 millones a u$s 6200 millones. Si hay precios mucho más altos, seguramente, superará eso. Tengo los números. Pero no los puedo declarar”.
Consenso inversor frente a una macroeconomía en alerta
Marín valoró los elogios recibidos por Mike Wirth, CEO mundial de Chevron: “Me encanta. Me agrada que CEOs de esa envergadura lo digan. Sé lo que piensa porque me lo manifiesta. Es muy importante que lo diga acá porque lo hace más masivo. Se va consolidando la Argentina como país proveedor de energía, que nunca lo fue. Se va consolidando que el RIGI es correcto. Se va consolidando que la dirección económica para las personalidades de las empresas más grandes del mundo es la correcta para invertir. Son cosas muy positivas. Que haya consenso es muy positivo. Siempre, cuando empezás a transformar, estás solo. Después, cuando empieza a haber consenso, se logra la transformación”.
Sin embargo, mientras YPF proyecta este masivo ingreso de divisas a futuro, la realidad económica del país apremia en el corto plazo. La morosidad de las familias argentinas se cuadruplicó en un año, alcanzando su punto más alto en dos décadas. Para oxigenar la economía, el Gobierno apuesta fuerte al éxito de la Ley de Inocencia Fiscal, buscando un ingreso de dólares adicionales al sistema que, por el momento, no muestra un movimiento relevante.
Además de estas proyecciones condicionadas por el clima macroeconómico y los precios, el Ministerio de Economía cuenta como seguro para el mes de julio un desembolso pendiente del FMI por u$s 1.000 millones. Paralelamente, el próximo viernes se avanzará con la tercera licitación del bono AO27 por u$s 150 millones, sumado a una segunda ronda por u$s 100 millones, fondos que serán aplicados para cubrir los compromisos financieros de mitad de año, evidenciando el delicado equilibrio entre las proyecciones energéticas y la urgencia financiera del país.




