Una nueva andanada de ataques aéreos de Israel contra la capital iraní dejó al aeródromo de Mehrabad envuelto en llamas y espesas columnas de humo. Es el octavo día de una guerra que ya dejó cientos de muertos y que no da tregua. Mientras tanto, Irán responde con misiles sobre Tel Aviv y bases estadounidenses en la región.
La guerra entre Israel e Irán alcanzó un nuevo nivel de destrucción. Este sábado, en el octavo día del conflicto, una feroz oleada de bombardeos israelíes sobre la capital iraní dejó al aeropuerto de Mehrabad envuelto en llamas. Las imágenes difundidas por la televisión local Press TV muestran espesas columnas de humo elevándose sobre el aeródromo, utilizado para vuelos nacionales y diplomáticos, mientras el fuego devora sus instalaciones. Según DW.
El ataque, ejecutado por la Fuerza Aérea israelí, no fue un hecho aislado. En los últimos días, los aeropuertos de Bushehr y Payam (en Karaj) también fueron blanco de los bombardeos, en una estrategia clara de Israel para desmantelar los sistemas de defensa y detección de la nación persa. Esta madrugada, el foco estuvo puesto en la «infraestructura» de Teherán, con el aeropuerto de Mehrabad como uno de los objetivos principales.
50 aviones y un búnker destruido: la ofensiva que descabezó al régimen
El ataque de esta madrugada no se limitó a infraestructura aeroportuaria. Según un comunicado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) , un total de 50 aviones de combate participaron en la operación que destruyó el búnker militar subterráneo donde se ocultaba el ya fallecido exlíder supremo iraní, Alí Jamenei. Jamenei murió el pasado 28 de febrero junto a parte de la cúpula militar iraní y cientos de personas más, en una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel que marcó el inicio de esta guerra.
Las cifras de víctimas no dejan de aumentar. Mientras los bombardeos israelíes y estadounidenses golpean sin piedad, Irán responde con ataques con misiles sobre Tel Aviv (que ya dejaron 10 muertos ) y contra varias bases militares y embajadas de Estados Unidos en la región, entre ellas las de Kuwait y Arabia Saudí.
Terror, pánico y llantos: Teherán vive su madrugada más dura
La noche del viernes en Teherán fue una de las más terribles desde el inicio del conflicto. Los bombardeos contra el centro de la ciudad sembraron el terror, el pánico y el llanto entre los habitantes, que vieron cómo sus calles se transformaban en un campo de batalla. Las explosiones no dieron tregua y el cielo de la capital se tiñó de fuego y humo.
Este sábado, con el aeropuerto de Mehrabad aún ardiendo, la guerra cumple ocho días sin señales de detenerse. La comunidad internacional observa con impotencia cómo dos potencias militares se enfrentan en una escalada que ya no tiene freno, mientras los civiles de ambos lados siguen pagando el precio más alto. El mundo, una vez más, asiste aterrado a la crudeza de un conflicto que promete no terminar pronto.




